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La pizarra de Subirats

Un gran Valencia minimiza a la Real

El equipo está en el mejor momento de la temporada, bien físicamente, tácticamente muy organizados y técnicamente mejorando cada semana

Un gran Valencia minimiza a la Real

Un gran Valencia minimiza a la Real

Partido matinal. Ambiente soleado. Veíamos a mucha gente joven por los aledaños del campo. Niños con sus padres o abuelos y familias enteras que se disponían a presenciar un buen partido de fútbol. Los números de la temporada actual de uno y otro equipo no dejaban ninguna duda. El Valencia era muy superior y lo demostró en el campo. Los antecedentes eran favorables en temporadas anteriores para el conjunto donostiarra. Pero las estadísticas están para romperlas y el Valencia lo hizo todo bien para que ello sucediera. No hubo relajación en las filas valencianistas y fueron a por los tres puntos desde el pitido inicial. Iba mucho en el envite. De un lado acercarse o superar al At. de Madrid; de otro, alejarse un poco más, y abrir brecha al Sevilla y Villarreal. Nuno sacó al césped al equipo casi titular. Diego Alves en portería, Barragán y el deseado Gayá en los laterales. Mustafi y Otamendi de centrales. En el centro del campo Javi Fuego más retrasado y por delante de él Parejo por derecha y Enzo Pérez por izquierda. Y como delanteros Feghouli por derecha, Piatti por izquierda y Negredo en la punta de ataque. El sistema 1-4-3-3. Cada día que pasa mucho más compenetrados y convencidos los jugadores en esta disposición táctica. Enfrente la Real Sociedad con un 1-4-3-3, con una defensa dubitativa, un centro del campo donde circulaban bien el balón, las pocas veces que lo tenían, pero que era incapaz de robar algún balón a los centrocampistas valencianistas. Delante Xavi Prieto por derecha. Canales por izquierda y Aguirretxe en punta de ataque.

El partido fue prácticamente un monólogo por parte del Valencia. El balón era de los centrocampistas valencianistas que campaban a sus anchas surtiendo de balones a sus delanteros y a las subidas de los laterales. Gayá y Piatti superaban a sus adversarios con claridad y buena coordinación en sus acciones. Barragán y Feghouli por derecha también minimizaban a sus pares defensivos. Todo estaba controlado. El equipo donostiarra, ni aparecer por el área valencianista. Al Valencia sólo le faltaba el gol, aunque estuvo cerca en acciones de Feghouli y de Mustafi y Otamendi en sus subidas a las acciones de estrategia.

Las únicas notas negativas de esta primera parte fueron la ausencia del gol y la lesión de Otamendi, que aunque intentó seguir finalizando la primera parte, tuvo que ser sustituido por Orbán tras el descanso. El aficionado valencianista estaba disfrutando con el juego y la intensidad que mostraba su equipo. La segunda parte continuó como la primera. A los pocos minutos de comenzar Feghouli está a punto de marcar el primer gol tras un buen centro de Piatti. Y poco después en el minuto 8, recibe Parejo de un saque de banda y le gana hábilmente la posición al defensor de la Real, que se muestra algo ingenuo en la jugada y su centro es rematado por Piatti desde cerca y tras desviar un jugador donostiarra se introduce, junto al poste, en las mallas. Era el merecidísimo 1-0.

A renglón seguido una jugada fantástica del Valencia con un pase medido hacia Feghouli, que gana la espalda a su defensor, y realiza un perfecto centro que es rematado con certeza y anticipación por un inspirado Piatti. Era el 2-0 y el delirio en los aficionados que veían al fin que el juego desarrollado por su equipo se veía reflejado en el marcador.

La Real estaba como aturdida, encogida, sin ideas ante un gran Valencia. Tan sólo algunas gotas de calidad de Xavi Prieto y la movilidad de Hervías que salió en el descanso. Pero eso era muy pobre bagaje ante un Valencia seguro, presionante, con las ideas claras y mirando hacia los puestos de arriba. No desfalleció ni dejó de buscar la portería contraria hasta el último minuto de la prórroga donde Rodrigo mandó alto un balón tras una buena jugada colectiva del equipo. Antes, Negredo tuvo otra oportunidad a pase de Barragán, y en semivolea conecta un derechazo que se va al lateral de la red. Hubiera sido un golazo y el premio a un esfuerzo del delantero valencianista que peleó todos los balones como si fueran los últimos y contagió de ese espíritu a todos los demás jugadores que tuvieron para mi una actuación excelente. Sería difícil destacar a alguno porque todos estuvieron a gran altura. Prueba de la superioridad del Valencia es que Diego Alves, el salvador, en otro partidos apenas tuvo que intervenir. Victoria merecida y corta para un Valencia al que vemos en el mejor momento de la temporada. Se les ve bien físicamente. Tácticamente muy organizados y bien situados. Técnicamente mejorando las prestaciones semana tras semana. Y mentalmente se les nota ávidos de hacer algo grande y sin distracciones que les aparte del objetivo de estar en Champions el año próximo. Matinal perfecta y a prepararnos para disfrutar del duelo ante los colchoneros la próxima semana.

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