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"Su abuelo, el alcalde, lloraría si viese esto"

Juan Gayà, primer edil de Pedreguer a mediados de los 70, trasladó el valencianismo a la familia - «Se lo sentaba en la rodilla para ver lo partidos»

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Todo en la vida tiene una explicación, un origen, y en el caso de la militancia valencianista de José Luis Gayà y su familia está en su abuelo, Juan Gayà. Fue alcalde de Pedreguer entre 1973 y 1975, en la última legislatura antes de la Transición, pero sobre todo fue un «gran valencianista». De hecho, fue quien engendró la semilla, el primer Gayà en ser del Valencia. «Se hizo del equipo y lo cogió con mucha fuerza, de forma que nos lo trasladó con mucha energía a sus hijos», asegura a Levante-EMV el padre del lateral zurdo del equipo blanquinegro, el hombre que trasladaba casi diariamente al chaval desde Pedreguer a la Ciudad Deportiva de Paterna durante los últimos años. «Era mucho sacrificio, pero como veíamos que cada año volvía a contar para el club, pues seguíamos y ya no hubo marcha atrás», explica. José Luis, además, es ejemplo de padre de fútbol base: «Yo nunca le dije nada, pues para eso estaban los técnicos, que son los que saben», afirma.

José Luis padre y Eloisa, madre del futbolista, recuerdan como era el «abuelo». «Era un hombre de mucho carácter, pero cuando el Valencia perdía a veces lloraba. Era lo único que le hacía llorar alguna vez. Era un valencianista de corazón enorme», explican. «Si hoy estuviese aquí, estaría llorando de la emoción. No se creería que su nieto es futbolista del primer equipo», añade Eloisa, emocionada. «A José Luis se lo sentaba en la rodilla para ver los partidos», rememora el padre.

El «patriarca» de los Gayà, fallecido en 2001, dejó el valencianismo grabado en los genes. Al margen de sus hijos, seis nietos son hoy militantes fieles del escudo del murciélago. También hay un bisnieto, Óscar Gayà, sobrino del futbolista. El chaval, con cara de listo, reclama la atención del periodista. «¡Yo soy del Valencia gracias a mi bisabuelo!».

Los padres y el hermano del protagonista de la noche tomaron el micrófono junto a Salvo y el presidente de la peña, Pedro Ballester. Hicieron memoria a las famosas sábanas del Valencia con las que dormía el jugador en su etapa de canterano. «Se las regalaron en la Comunión y siempre quería dormir con ellas», recuerda su madre. «Yo pienso en los padres que se han sacrificado tanto y no han llegado alto», añade.

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