13 de junio de 2018
13.06.2018

Racic viene a por todas

El centrocampista serbio pasa el reconocimiento médico con el Valencia CF y está convencido de convencer a Marcelino y no salir cedido - El trabajo defensivo, su salto, la inteligencia táctica y la capacidad de aguantar la presión, entre sus virtudes

13.06.2018 | 04:15
Racic viene a por todas

Uros Racic (Kraljevo, 1998) llega al Valencia CF con ambición. El mediocentro serbio se rebela contra las etiquetas que pesan en su fichaje y que parecen señalarle como carnaza de cesión: es incorporación de perfil bajo, con inexperiencia en grandes campeonatos y con un nombre desconocido para el gran público que deberá competir con un centro del campo con referencias muy consolidadas como Parejo, Kondogbia, Coquelin y Carlos Soler. El año pasado, además, Marcelino García Toral ya dio muestras, con su compatriota Nemanja Maksimovic (al que se le busca equipo), de priorizar la participación de jugadores plenamente aclimatados al campeonato.

Pero Racic cree que puede ganarse un sitio en el primer equipo, como se desprende desde su entorno y en las señales de impaciencia que emite el propio jugador, que, antes de que se oficialice el fichaje, ya había incorporado en su biografía en las redes sociales que pertenecía al Valencia CF e incluso levantó la liebre informativa de su presencia en València colgando imágenes de un copioso almuerzo. En pocas palabras, tiene ganas de aprovechar su oportunidad.

En su favor está el hecho de las dudas sobre el tiempo de recuperación de Francis Coquelin, que se prolongará hasta septiembre, con la competición empezada. Con Racic, que ayer pasó la revisión médica de forma satisfactoria, Marcelino pasa a tener «un seis real», como lo definía Zvezdan Tercic, director general del Estrella Roja, que le compara con el estilo, por corpulencia (1´93 metros), capacidad defensiva y sentido táctico, con el exfutbolista serbio del Oviedo Slavisa Jokanovic, aunque se le ven también similitudes con Milinkovic-Savic, el exponente más destacado de la Serbia campeona del mundo en el juvenil sub-20 de 2015 y en el Europeo sub´19 de 2013. Se le destaca también su buen salto en las jugadas de estrategia y una gran capacidad para la lectura del juego y la inteligencia táctica. Esa convicción en sus posibilidades le hace atreverse, pese a su juventud, a querer lanzar penaltis. Un síntoma de saber aguantar la presión, de tener madera de líder. El de Racic es uno de los primeros nombres que ha rescatado Pablo Longoria, nuevo director del área técnica, de su estancia en la Juventus, club para el que sonó Racic en el verano del año pasado.

En el Estrella Roja, Racic ha crecido apadrinado en el primer equipo por el mediocentro holandés Mitchell Donald, uno de los capitanes del conjunto del Pequeño Maracaná. El ídolo de Racic ha sido Paul Pogba, pero el referente más cercano al que admira es el internacional Nenad Milijas, de 35 años, al que quiere emular volviendo al Estrella Roja para finalizar su carrera.

Fuera del fútbol, a Racic le gusta practicar el tenis y desconecta yendo a pescar con su padre en el río Ibar a su paso por Kraljevo, su localidad natal, una tranquila población al sur de Belgrado que en la Segunda Guerra Mundial cobró celebridad al rebelarse contra la ocupación nazi, sufriendo la represalia del asesinato de dos mil de sus vecinos.

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