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Algo más que un «stopper»

Algo más que  un «stopper»

Algo más que un «stopper»

Ocurría con Rafa Benítez y sucede ahora con Marcelino García Toral. Cuanto mejor es un entrenador, peor le salen los fichajes. No es una regla matemática, pero la máxima suele cumplirse en un porcentaje muy elevado de los casos. La gran ventaja en aquellos años era que el club disponía de un director deportivo contrastado -Javier Subirats- que, junto a Manuel Llorente, ejercía de contrapeso a las peticiones del cuerpo técnico.

Está por ver la capacitación de Pablo Longoria, pero nunca será una figura que proteja al club. Un enchufado por el entrenador jamás podría serlo. El rol de velar por la entidad le queda a Mateu Alemany, sin cuyo visto bueno no se cierra operación alguna en en el Valencia. Afortunadamente, todos los fichajes no han salido como Piccini, Racic, Cheryshev o Batshuayi. Cada partido que pasa, se hace más evidente el enorme acierto que supuso la contratación de Coquelin en el pasado mercado de invierno. Y eso que se pasó cinco meses en el dique seco por una gravísima rotura del tendón. A la vista del rendimiento del centrocampista francés, la opción de compra obligatoria de 12 millones de euros resulta tremendamente económica. Las molestias en ambos tobillos y los viajes a la República Centroafricana de Kondogbia nos han permitido descubrir algo más que un simple stopper en el ex jugador del Arsenal.

Sin ir más lejos, el pasado sábado ante el Rayo Vallecano, Coquelin completó con éxito un 89'5% de los pases, alguno de ellos con enorme sentido buscando las subidas de Guedes a la espalda de Luis Advíncula, el potente lateral peruano. A pesar de tratarse de un jugador que prioriza la sencillez en las entregas, es raro el partido en el que no sorprende con un regate pisando la pelota o un envío con pierna izquierda -la menos buena- para batir línea de presión. Todo ello, obviamente, sin descuidar su mejor virtud: la recuperación. Portentoso en la colocación, su trabajo incansable es una de las claves que explican la recuperación del Valencia.

Temporadas tan largas y exigentes como ésta que nos ocupa siempre ofrecen curvas en el rendimiento de los futbolistas. Jugar cada tres días resulta complejo y es imposible estar al 120% durante nueve meses. En este momento, Francis Coquelin está muy por encima de las prestaciones del resto de centrocampistas a las órdenes de Marcelino. Su presencia ante Juve y Madrid se antoja imprescindible.

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