29 de noviembre de 2018
29.11.2018

Coquelin, un líder contra el desencanto

El centrocampista francés, que tiene prendado al cuerpo técnico, sale reforzado del Juventus Stadium por su carisma y oficio táctico

28.11.2018 | 23:50
Coquelin, un líder contra el desencanto

En medio del festival de luces, música y cánticos con el que el Juventus Stadium recibió al Valencia, Francis Coquelin era uno de los menos deslumbrados por el escenario. Estaba a la altura competitiva de la velada. Dos acciones ilustran el carisma del centrocampista, un líder salido en medio del mal inicio de temporada del equipo de Marcelino García Toral. En la primera reprochó a Bonucci, uno de los jefes de la Juve, haberse tirado dentro del área. La reacción del defensa italiano fue iracunda, pero Coquelin se mantuvo firme. Era el mensaje necesario para decir que el Valencia no quería ir de simple comparsa. Si la primera acción fue de reproche al rival, la segunda fue de arenga hacia sus propios compañeros, algo encogidos a la hora de atacar. En una posesión en el centro del campo, al ver el poco movimiento que se le ofrecía para dar un pase, Coquelin frenó el paso y sin dejar de controlar el balón soltó cuatro gritos, agitando los brazos. Venga, que se nos acaba la noche, que hay que ser valientes, parecía decir.

La llegada de Coquelin, que fue hace menos de un año aunque parezca que viva instalado en el club mucho más tiempo, fue una bendición para el cuerpo técnico. A pesar de aterrizar en el mercado de invierno, sin gozar de una pretemporada y sin saber el idioma, su influencia en el campo fue inmediato, revitalizando a un equipo que atravesaba un severo bloqueo y jugando hasta en cuatro posiciones distintas: mediocentro, centrocampista en las dos bandas y hasta de central. A pesar de su gravísima lesión, con la rotura del tendón de Aquiles, ha vuelto más fuerte y mucho más acoplado, con un conocimiento del euipo mucho mayor y con un dominio del castellano ya completo que lo han convertido en un líder. Para el cuerpo técnico supone una garantía su competitividad. Por el ritmo físico, muy Premier League, que imprime a los partidos y que dota de mucho nervio colectivo al equipo. Si el bloque no va, obliga a que le sigan. Y después, sin estar entre los de mayor edad, por aportar una experiencia y un oficio que dotan de más cuajo a un plantel al que se le podía acusar de arrastrar cierta ternura temperamental. Sin destacar por sus virtudes técnicas, sus decisiones en el campo siempre son correctas, fiables. Y tiene mucho más recorrido ofensivo que el que pueda parecer porque, aunque no sea un regateador, ni centrador ni chutador consumado, lo intenta. Sus compañeros hablan maravillas de él, tanto de su juego como de su carácter, de naturaleza fresca y optimista. En pocas palabras, con Coquelin, el Valencia no se descompone.

Su alineación frente a la Juventus era imperativa, como lo es la presencia de jugadores que no pueden entrar en rueda de rotaciones por su alto nivel de presente, como José Luis Gayà y sobre todo Gabriel Paulista, que está en el mejor momento de su carrera. En todo caso, sorprendió que la ubicación de Coquelin en el «once» fuese para sentar a Carlos Soler, como ya sucedió en el partido en Old Trafford frente al Manchester United. Si bien el objetivo era arropar la banda derecha, en la que Wass se las tenía que ver con Cristiano Ronaldo, el mal momento físico de Kondogbia y el muy discreto partido de Parejo (ambos fijos para Marcelino) podrían haber aconsejado otro planteamiento, dado además el buen nivel físico y defensivo de Soler, cuyas estadísticas en recuperaciones y «tackles» han aumentado exponencialmente.

Hacer jugar a Coquelin tranquiliza al cuerpo técnico y, escucharle en sala de prensa después de una eliminación europea, es un consuelo a mano para los aficionados. Coquelin tomó la iniciativa de hablar por el colectivo antes de visitar el Santiago Bernabéu.«La verdad es que defensivamente equipo está muy fuerte. Contra Juve fue difícil generar ocasiones pero en los últimos partidos de Liga generamos muchas, marcamos tres goles contra el Rayo y estamos bien en ataque», .

En la misma línea que Marcelino y el resto de sus compañeros, Coquelin valoraba el atractivo de disputar la Liga Europa. «Cuando empezamos 'Champions' queríamos pasar la fase de grupos, ahora vamos a la Liga Europa con ilusión para tratar de llegar lejos en esta competición porque este equipo tiene calidad para llegar lejos y sabemos que si ganamos la final podemos ir directamente a la Champions», señaló.

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