24 de diciembre de 2018
24.12.2018
Valencia CF21Huesca

Una victoria para la reflexión

El Valencia gana en el 93 al Huesca con un gol de Piccini, pero cuatro triunfos de 17 invitan a Alemany a actuar contra la mala planificación de la plantilla - El equipo de Marcelino sufre un calvario para vencer al colista y conjunto más goleado

24.12.2018 | 04:15
Una victoria para la reflexión

Las victorias limpian y el Valencia, al vencer al colista, ha pasado del 14º al 0ctavo puesto como consecuencia de la igualdad de la Liga. Ahora bien, el director general, Mateu Alemany, está obligado a reflexionar y a actuar contra la pésima planificación de una plantilla que ha sumado solo cuatro triunfos de 17, uno de ellos, ayer, agónico, en el último segundo ante el colista y conjunto más goleado (34) y ya menos goleador precisamente con el VCF (15).

El ejecutivo número 1 tiene motivos para acometer cambios estructurales en otras parcelas del club a las que se hace extensible la crítica: el Mestalla está atrancando en la zona de descenso del grupo III de Segunda B, sin saber a qué juega y camino de la Tercera; el femenino, una referencia hace un par de años, se despeña en la Liga Iberdrola dejado de la mano de Dios; y el juvenil fue incapaz de sumar un solo punto en la Youth League. El palco del pasado sábado en el Puchades, en el Mestalla-Villarreal B (0-1), explica algunas cosas: Tendillo y Longoria por el lado valencianista; Fernando Roig, Llaneza y Luis García Plaza por el 'groguet'.

Marmita de emociones
La marmita de emociones se desbordó sobre en el minutos 93: alegría, rabia, sufrimiento... alivio. Todo eso generó el gol de Piccini. Fútbol. El lateral italiano había sido el peor de su equipo, superado por los quiebros de Ferreiro, origen de la jugada del empate del Huesca, tras el penalti cometido por Carlos Soler, y materializado por Cucho. Pero marcó Piccini y los futbolistas de Marcelino, tras el suplicio en el último cuarto, lanzaron un grito profundo de liberación. No se les puede reprochar nada desde el trabajo y del esfuerzo. Falta calidad.

Hay que valorar la perseverancia de Gayà y de Cheryshev, que percutieron por la izquierda hasta la extenuación. El interior ruso no es un esteta, pero estuvo en el principio de los dos tantos. En el primero, el pase raso atrás a Parejo, que anotó con la zurda. Y en el segundo, cuando el tiempo expiraba y ya nadie parecía tener fuerzas para atacar, el centro con la derecha de Cheryshev volvió a dar vida. Lo bajó con la cabeza en el otro palo Ferran Torres, la tocó de espuela hacia atrás Rodrigo y Picccini, en la frontal, remachó de un zurdazo con el alma.

Parejo volvió a ser el mejor del VCF, respondiendo con juego a su legión de detractores. Fue el único que rompió líneas de presión del Huesca. A punto estuvo de convertir un gol olímpico, desviado por Santamaría. Lo acompañó, como medio defensivo, Carlos Soler, que cometió demasiadas faltas, dos de ellas penaltis (uno señalado y el otro no).

El problema es de gol, insiste Marcelino. Y, claro, ahí está Batshuayi sin mostrar nada, tampoco en el cuarto de hora de ayer. A Marcelino también le pudieron los nervios y se le notó al ubicar cinco minutos a Cheryshev como segundo delantero. Despistó a todos y llegó el gol del Huesca.

Marcelino devolvió a Cheryshev a la izquierda cuando entró Batshuayi. Recuperó la sensatez. Y en la victoria, balsámica como todas, no hay que olvidar un par de excelentes paradas del portero Neto. Ante el colista. Otra razón para para la reflexión y la acción del ejecutivo número 1.

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