08 de enero de 2019
08.01.2019

El episodio de Marcelino y su mujer ante el Sporting que aceleró su marcha del Villarreal

"Me voy de Asturias con el trabajo hecho. Os dejamos en Primera", fue el tuit de su esposa tras la derrota amarilla en El Molinón en 2016

07.01.2019 | 22:51
Marcelino, en el banquillo de El Molinón con el Villarreal.

El aprecio de Marcelino García Toral hacia el Sporting de Gijón, el rival de Copa del Valencia esta noche, le viene de cuna. El técnico del cuadro valencianista es nacido en Asturias y, tanto él como su familia, sienten predilección desde siempre por el Sporting. Además de que es el club en el que el técnico se formó como futbolista y al que regresó años después para entrenarlo.

Pero lo que nunca habrían imaginado ni el propio Marcelino ni su entorno más directo es que dicha «relación» le acabaría costando su cargo al frente del Villarreal CF en 2016. No es que ese fuera el principal motivo, pero sí una de las gotas que acabó colmando el vaso de la paciencia de los directivos de la entidad villarrealense.

Y es que en la temporada 2015-16, cuando se encaraba la recta final del campeonato doméstico y el Sporting peleaba por la permanencia en la máxima categoría, el Villarreal visitó El Molinón. El plantel que por entonces dirigía Marcelino acabó perdiendo por 2-0 (el submarino salió al terreno de juego con un equipo repleto de suplentes porque ya no se jugaba nada en esa última jornada liguera), contribuyendo a que los asturianos siguieran un año más en Primera División.

La polémica surgió cuando la mujer del entrenador incendió las redes sociales con un tuit en el que podía leerse «me voy de Asturias con el trabajo hecho. Os dejamos en Primera». El Sporting necesitaba ganar aquel encuentro para salvarse y el partido llegaba después de que Marcelina dijera públicamente que le gustaría que sus paisanos siguieran en Primera. Ambos comentarios no sentaron nada bien ni al Getafe ni al Rayo Vallecano, que eran los otros dos clubes que peleaban por la permanencia y que pusieron en entredicho la profesionalidad de Marcelio. Pero mucho menos a los directivos del Villarreal, quienes no veían correcto que su entrenador hablara de otro club y menos en unas circunstancias así.

Marcelino salió al paso asegurando que «no me arrepiento de haberlo dicho y lo diría siempre que me lo preguntasen» y defendió a su mujer. Tras el verano, dejó de entrenar al Villarreal y nadie ocultó que ese fue un motivo.

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