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Pero a tu lado

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Pero a tu lado

Una de las pocas cosas que recuerdo de la carrera de Periodismo era la prohibición expresa y tajante que realizaban la mayoría de profesores al respecto de titular artículos con títulos de canciones o películas. Tras lo sucedido antes, durante y después del decimotercer empate -que se dice pronto- del Valencia esta temporada, el título de la columna solo puede ser ese. Ya nunca más será aceptable que, en esas sesudas tertulias en las que nos analizan a 350 kilómetros de distancia, se diga que el entorno valencianista tiende a la piromanía, que en Mestalla hay instalada una guillotina para entrenadores. Por enésima vez desde finales de agosto, el personal volvió a evidenciar después del encuentro contra el Valladolid que está muy por encima del nivel ofrecido por su entrenador y su equipo.

Llevando a rajatabla aquello de «más vale malo conocido...», la afición parece haber interiorizado un temor irracional a que Meriton vuelva a poner patas arriba el club con una de esas revoluciones que acaba con el telefonista de Peter Lim haciendo de entrenador del primer equipo. Esa, creo, es la principal razón que explica la paciencia infinita del entorno con un cuerpo técnico y un grupo de jugadores que en esta primera vuelta solo han sido capaces de ganarle en Mestalla -en Liga- a Rayo Vallecano y Huesca.

Aunque los tiempos del fútbol casi siempre son otros, no nos queda otra que mantener la calma y esperar que la tostada deje de caer del lado de la mantequilla. El vestuario lo necesita. No hay más que analizar el grito de liberación de Parejo tras hacer el 1-0 el sábado y los rostros desencajados de la mayoría de jugadores en la celebración posterior. Esos futbolistas están sufriendo. La justificación permanente de Marcelino, escudándose en la falta de puntería, no explica los 23 puntos de 57 posibles. Pero sí es cierto que, en partidos como el del Valladolid, es un argumento más que suficiente.

Queda media temporada por delante. Ahora suena a letanía, pero el Valencia sigue con opciones de llegar a tiempo a casi todo. Con un gol mañana se mete en cuartos de final de la Copa y quizá en febrero ya haya dejado de llover con el regreso de Guedes y Kondogbia antes de la eliminatoria de Europa League contar el Celtic de Glasgow. Ayúdame y te habré ayudado. Enrique Urquijo sabía de lo que hablaba.

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