12 de julio de 2019
12.07.2019

Rodrigo Moreno cierra la puerta al Nápoles

El presidente partenopeo afirma que el delantero quiere seguir en LaLiga - Abdennour, ruinosa inversión de 22 millones, se marcha gratis al Kayserispor

11.07.2019 | 22:32
Rodrigo Moreno celebra un gol con el Valencia.

El Valencia no se desprenderá de Rodrigo Moreno a cualquier precio y el futbolista no se irá de Mestalla hacia cualquier destino. El presidente del Nápoles, Aurelio De Laurentiis, reconocía ayer en el Corriere dello Sport que el delantero hispano-brasileño ha rechazado la posibilidad de jugar en el San Paolo la próxima temporada. «Es un futbolista que nos gusta muchísimo, pero prefiere quedarse en España. Así nos lo ha dicho y tomamos nota».

Tanto el Valencia como el atacante, de 28 años, habían llegado al pacto tácito de que podían separar este verano sus caminos. Después de cinco años en Mestalla, el jugador le seducía la posibilidad de nuevos desafíos y el club contemplaba que era el momento idóneo para una gran venta, con Rodrigo consagrado como delantero de la selección y como jugador destacado en la conquista de la Copa del Rey. Pero para que esa salida llegase a tomar forma debían coincidir dos factores: que llegase una oferta entre 70 y 80 millones, circunstancia que no se ha producido (el Nápoles ha estirado la oferta hasta los 50 millones, más 10 en variables). Y además, ninguno de los proyectos que se han interesado convencen de momento al jugador. El Nápoles tiene un nivel parejo a lo que le ofrece el Valencia, y los otros clubes que han aparecido relacionados, como el Everton, no alcanzan el caché deportivo de los de Mestalla.

El Valencia no tiene prisa por vender, ya que contaría con un futbolista fundamental en los planes de Marcelino, y con un complejo recambio en el mercado, y tampoco le urge vender rápido. La venta de Neto por 26 millones más 9 en variables saldó la necesidad de cuadrar cuentas antes del 30 de junio.

Abdennour ya es historia

En el último día del mercado veraniego de fichajes de 2015, Peter Lim anunciaba el fichaje de Aymen Abdennour fotografiándose con el central tunecino, volando hacia València en el jet privado del máximo accionista. La contratación se cerraba por 22 millones de euros más bonus y fue recibida con satisfacción por crítica y público. Sin embargo, el futbolista destinado a hacer olvidar a Nicolás Otamendi en el eje de la defensa, se convertiría en una de las inversiones más ruinosas, a nivel deportivo y económico, que se recuerdan en Mestalla. Abdennour no solo no destacó, sino que no llegó siquiera a adaptarse. Cuatro años después, el Valencia anunciaba ayer un acuerdo por el que rescinde el contrato de Abdennour, que jugará en el Kayserispor turco.

Abdennour no cumplió las expectativas propias del que sigue siendo el noveno fichaje más caro de la historia. No le favoreció la época caótica en la gestión deportiva de la entidad, con continuos cambios de entrenador, pero su nivel fue bajo. Mestalla no tardó en criticarle y se asistió a escenas inéditas, como cuando Abdennour llegó a pedir perdón al público por sus fallos en directo, con el balón en juego. A pesar de entender el castellano, no se integró en el vestuario y sus hábitos, en los viajes y en las concentraciones, eran solitarios. Por ejemplo, no solía ir acompañado en los vuelos y dormía en habitaciones individuales.

Tras dos años muy irregulares en Mestalla, regresó a la liga francesa, a préstamo en el Olympique de Marsella. No obstante, lejos de revalorizarse, su cotización ha bajado más enteros todavía. El año pasado no llegó a jugar y solo tuvo minutos en el filial marsellés.

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