25 de octubre de 2019
25.10.2019

Autocrítica dentro, no de cara a la galería

Los futbolistas del Valencia CF son conscientes que el Lille les superó y que la imagen no corresponde a la medida que ellos pueden dar

24.10.2019 | 23:48
Albert Celades, entrenador del Valencia.

Pese a las muchas coincidencias que se pueden establecer entre el empate de hace dos días en Lille y el de hace ahora un año y dos días en Berna, la realidad es que el Young Boys -equipo que juega en la capital de Suiza- no es el Lille. Son dos malos resultados ante dos rivales de menor entidad y por lo tanto cabía esperar una victoria que, al no llegar, complicó la temporada pasada la clasificación hasta el punto que fue el punto de inflexión que llevó al Valencia CF a ser eliminado, y la ha complicado en esta. Pero por más que haya paralelismos, el Lille es mucho mejor equipo que aquel Young Boys.

Es una de las reflexiones que emanan del vestuario del Valencia CF después del empate. Pero que no sirva de excusa porque los futbolistas están tan dolidos con el empate y la posibilidad de no seguir en Champions, y tan decepcionados con el rendimiento que dieron tanto a nivel individual como colectivo, que la autocrítica, hecha de manera interna, ha sido una constante en la sala de máquinas valencianista.

Empezando por Mouctar Diakhaby, que en zona mixta pidió perdón a sus compañeros y a la afición porque vio dos tarjetas amarillas en dos minutos y con ello dejó al equipo con un jugador menos en el tramo final del partido con 0-1 en el marcador, hasta el propio Celades, que en el descanso quitó a Kondogbia para meter a Coquelin en el doble pivote y a Soler en la banda y hacer con ello un 4-4-2 más lógico y simétrico. Con Coquelin y Wass en la derecha, renunció a hacer daño por esa banda. «Ha sido un ejercicio de autocrítica sincero, interno, no de cara a la galería», señalan a Levante-EMV fuentes cercanas al vestuario, donde se valoran conceptos como el tremendo esfuerzo que hizo el equipo días antes en el Wanda frente al Atlético de Madrid. Pese a ello, El Valencia CF hizo más que kilómetros que nunca en esta fase de grupos de Champions, pero enfrente tuvo a al adversario que dio una medida mayor en este sentido. Los galos hicieron 114.2 kilómetros por 108.7 los de Celades. Todos son conscientes de que el equipo no dio una medida real, de que lo que se vio en el estadio Pierre Mauroy no corresponde a lo que ellos como colectivo son capaces de dar. Por mucho que los futbolistas estaban prevenidos de cómo iba a jugar el Lille, la realidad es que la presión los destrozó hasta provocar que nunca se encontraran cómodos. De ahí los demasiados balones perdidos y los pocos pases trenzados en el centro del campo. Y claro, eso explica también que Gameiro y Maxi fueran una especie de república independiente del equipo, a lo que contribuyó la ausencia de un futbolista capital como es Rodrigo, que es el gran conector entre el centro del campo y el ataque.

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