05 de noviembre de 2019
05.11.2019

Ser o no ser en la Champions

El Valencia CF vuelve hoy a la Champions con la necesidad de ganar al Lille para acercarse a los octavos de final y con un ojo en el Chelsea -Ajax Mangala entra en la convocatoria, en la que no está Diakhaby por sanción

04.11.2019 | 23:02
El Valencia CF durante el entrenamiento vespertino de ayer en Paterna, previo al choque de hoy en Mestalla. Vídeo: Agencia ATLAS

Mientras el Valencia CF de Celades busca la regularidad en los resultados, cada victoria que va logrando supone una dosis de tranquilidad para el entorno y sobre todo para unos aficionados entre los que va calando la necesidad de hacer de Mestalla un fortín en el que los futbolistas se sientan cómodos. Es evidente que la tensión que se ha vivido en el estadio en algunos de partidos recientes tiene su origen en algunas decisiones tomadas por el club y en su manera de comunicarlas, pero una cosa es quién está en el origen de esta tensión, y la necesidad que el valencianista, de forma individual y colectiva, tiene de hacerse notar para que los dirigentes sepan su malestar o desacuerdo, y otra negar la evidencia de la tensión y su peso sobre el equipo.

Celades ayer volvió a dirigirse a los aficionados con un matiz, dar antes de recibir: «No le pedimos nada, solo queremos darle cosas, solo tenemos palabras buenas para la afición. Es fundamental para nosotros que la afición nos ayude y nos empuje. Tenemos que ser conscientes de la importancia de este partido».

Como Celades, pocas dudas alberga nadie sobre el ambiente que tendrá este martes Mestalla porque el valencianismo siempre ha estado junto a su equipo cuando más necesario ha sido, y el partido de hoy es una final. A poco que los futbolistas tiren de la afición, la grada se encargará de empinar el estadio para el rival porque se trata de ser o no ser en la Champions. Al Valencia CF solo le vale ganar al Lille para mantener las opciones de meterse en los octavos de final de la competición. Quizá por ello el viejo estadio de Mestalla espera paciente a que llegue su momento para mirar al cielo y guiar a su equipo hasta el infinito y más allá, espera paciente porque se muere de ganas de fútbol y de victorias, y sobre todo, se muere de ganas de Champions. Llega la hora del «rugido que no admite réplica. El rugido de Mestalla que asombra por su contundencia. Es un rugido de varias generaciones. Vertical, bronco, incontenible cuando se desborda». De reojo, el Chelsea-Ajax, los dos con 7 puntos, por los 4 del Valencia.

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