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Ferran, el heredero

Ferran, el heredero

Ferran, el heredero

El valencianismo perdió la propiedad, pero está en camino de recuperar la identidad. El dueño está en Singapur y quien se postula para ser el ídolo que engarce con la mejor de las tradiciones de la entidad está en Mestalla. Ferran Torres posee futbolísticamente todas las virtudes para ser una estrella, para entrar en la orla de los mejores. Tiene ambición y sobre todo es valenciano. Es heredero de la mejor de las dinastías valencianistas.

Ferran es jugador que ha crecido bajo el escudo del murciélago. En casa ha aprendido a destacar y en los partidos internacionales, en las selecciones de su edad, ha conseguido que hasta en los medios madrileños se le distinga. Disfruta jugando y se llena de pasión cada vez que marca un gol. Contra el Granada logró uno de esos tantos que tanto se aplauden cuando los consigue Lionel Messi. Tomó el balón se fue acercando a la portería contraria y se escoró hacia la izquierda para encontrar hueco para el disparo. Cuando se barruntaba que acabaría regalando la pelota a un compañero lanzó un zurdazo que por su oportunidad y estilo también se pareció al que marcó Kondogbia.

Ferran ya estuvo en la pasada temporada en el núcleo de los mejores jugadores juniores del mundo. Está entre los diez mayores aspirantes a ser el uno de su generación. Algunos de los que estuvieron entre los distinguidos de de la generación 2000 no han mantenido la categoría profesional de la que está haciendo gala el valencianista. Ha sido elegido protagonista en un documental en el que aparecerán futbolistas como Messi, Zidane, Bekham, Suárez y Cantona.

Para el valencianismo su estela está entre las mayores grandezas de la historia del club. Lleva camino de ser el gran ídolo del valencianismo. Como lo fueron Cubells, Rino, Montes, Asensi Puchades, Guillot y Claramunt fundamentalmente.

Lleva en el espíritu los mejores impulsos de los citados de quienes es heredero natural. Ferran ya no puede ser tenido en duda. Logró que se venciera al Lille porque aportó el genio necesario para contagiar a los compañeros. Contra el Granada no hizo otra cosa que confirmar las razones por la cuales empezó a subir al primer equipo de manera dosificada. No ha habido precipitación con él. El peligro está en que en Singapur deseen hacer pronto caja por si les falla Kang In.

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