El estadio de Mestalla registró este sábado la entraba más baja de la temporada con un total de 37.418 espectadores en una semana en la que el brote de coronavirus ha sido protagonista en Valencia y especialmente entre el valencianismo.

Hasta la fecha, la menor entrada que había registrado el estadio de Mestalla en los anteriores 13 partidos disputados por el Valencia como local eran los 37.814 registrados en la visita del Getafe en la jornada sexta, pero con el condicionante de que se disputó un día lectivo, un miércoles a las 20:00 horas.

Este bajón de espectadores no parece estar propiciado ni por horario ni climatología, ya que en la presente temporada otro partido celebrado a las 16:00 horas de un sábado fue el Valencia-Granada el 9 de noviembre, que reunió en las gradas a 39.882 seguidores, y el partido ante el Betis se disputó con 23 grados, una suave temperatura impropia del invierno.

Poco después del regreso de las más de 2.500 personas que entre aficionados, miembros del club y periodistas se desplazaron a Milán el pasado 19 de febrero por el partido ante el Atalanta en la Liga de Campeones se conoció que en el norte de Italia y especialmente en Lombardía se había desencadenado un foco del coronavirus.

A lo largo de esta semana se contempló la posibilidad de que algunos de los desplazados al partido pudiera haberse contagiado en su estancia en Milán, lo que motivó que la Conselleria de Sanidad de la Generalitat emitiera un comunicado de prevención y pasos a seguir para aquellos que desarrollasen síntomas relacionados con la enfermedad.

Finalmente, el Valencia, tras la detección el pasado jueves del contagio de coronavirus en un periodista que cubrió el encuentro que disputó la semana pasada en Milán ante el Atalanta, decidió el viernes cancelar todo acto no deportivo de la primera plantilla.

Esta medida afectaba especialmente a la rueda de prensa previa al encuentro prevista para el viernes del entrenador Albert Celades y a la comparecencia posterior al partido de técnico y jugadores, así como el homenaje que estaba previsto realizar al exjugador valencianista David Villa en los prolegómenos del choque.

El club de Mestalla argumentó su decisión en las recomendaciones marcadas por las autoridades sanitarias de incrementar las medidas preventivas de contagio anulando todos aquellos actos, reuniones o concentraciones públicas en espacios cerrados que supusieran un riesgo para los jugadores, técnicos y personal del club.

La mejor asistencia del viejo coliseo valencianista en el presente curso liguero se dio ante el FC Barcelona en la jornada 21 con un total de 45.882 aficionados en las gradas seguido del duelo ante el Real Madrid, en la jornada 17, con 44.230 espectadores.

En total, y antes de la visita del conjunto bético, Mestalla había congregado a un total de 527.125 aficionados en trece partidos que suponían una media de 40.548.

También los tres partidos de la Liga de Campeones celebrados en Mestalla presentaron asistencias superiores, ya que el que menos publico congregó fue el que se jugó ante el Lille con 38.252 aficionados en el campo.

Se da la circunstancia de que el segundo partido que menos público había congregado en Mestalla, tras el del Getafe, fue el del Sevilla de la jornada 11 pero también condicionado por un horario poco propicio al ser de nuevo un miércoles a las 19.00 horas.