El Valencia CF afronta una semana clave para el fichaje del nuevo entrenador. El club ha aprendido de los errores con Javi Gracia y tiene claro que la figura del técnico debe ser la piedra angular sobre la que gire el nuevo proyecto deportivo de la temporada 2021/22. La intención de la propiedad es definir esta semana al nuevo responsable del banquillo y partir de ahí comenzar a confeccionar la plantilla desde el consenso. Acertar en la elección del técnico es el primer paso hacia un futuro mejor. El club lleva trabajando semanas en el mercado con un abanico de posibilidades encima de la mesa y la idea es cerrar su contratación a lo largo de esta semana. Su llegada no se puede prolongar más en el tiempo. Esta tiene que ser la semana del entrenador.

El candidato número uno para convertirse en el nuevo entrenador del Valencia es José Bordalás. El técnico valenciano del Getafe es el mejor colocado para hacerse cargo del equipo este verano. Es la opción que más gusta al presidente Anil Murthy y a la secretaría técnica que coordina Miguel Ángel Corona. Se trata de un nombre de consenso que encaja a la perfección en los parámetros de entrenador que busca el club. Bordalás cumple el perfil de líder y responde al prototipo de entrenador que maximiza el rendimiento de sus jugadores. Algo de vital importancia en la actual plantilla del Valencia. El técnico azulón es la opción favorita, pero no es la única que se maneja. En la lista confeccionada en València también estaban los técnicos Diego Martínez del Granada y Pacheta del Huesca.

Peter Lim decide

La última palabra como siempre será de Peter Lim. El máximo accionista del Valencia tiene prevista una reunión en los próximos días con los dirigentes del club para poner nombre y apellidos al nuevo técnico del equipo. El magnate singapurense maneja un abanico de alternativas para el banquillo y no se descarta que el futuro entrenador del Valencia salga de su lista de candidatos como ya ha sucedido en la historia reciente del club. El propietario decide. Tiene que elegir entre dar luz verde a la contratación de Bordalás o apostar por un entrenador de su confianza. La decisión, como sucedió hace justo tres semanas con la destitución de Javi Gracia, vuelve a estar en sus manos.

El técnico finaliza contrato con el Getafe el próximo 30 de junio de 2022. Le resta una temporada. Sin embargo, no se plantea como un impedimento para cerrar su contratación. El presidente azulón Ángel Torres asume que Bordalás ha cumplido un ciclo de cinco años en el Getafe y está dispuesto a dejarlo salir este verano. Eso sí, no lo va a poner tan fácil. La idea del club madrileño es conseguir a cambio algún tipo de contraprestación económica o deportiva. El Valencia no se ha dirigido al Getafe. Falta el visto bueno de Peter Lim. Bordalás, por su parte, tiene previsto reunirse con su presidente esta semana con la temporada ya finalizada. El futuro del banquillo se juega en los próximos días. Todas las partes lo saben.

El fichaje del entrenador es la primera piedra para empezar a dar forma al Valencia de la temporada 21/22. El club confía en tomar mejores decisiones y armar un equipo ambicioso dentro de las limitación económicas (Fair Play Financiero y falta de ingresos por competiciones europeas) que volverán a condicionar el proyecto. Esta vez, sin un ajuste drástico como el del pasado verano que acabó con la venta de algunos de los principales activos de la plantilla. El Valencia ha presupuestado salidas, pero en menor medida. No habrá otra desbandada.

Respecto al capítulo de altas, el club tiene la firme intención de salir al mercado a fichar a diferencia de la temporada pasada y pesar de la necesidad de equilibrar 31 millones de euros. El plan es reforzar el equipo. Todo bajo el consenso del nuevo entrenador. Los errores de la etapa Gracia muestran el camino a seguir. Lo primero es el técnico. Hay que ficharlo y escucharlo.