José Bordalás no ve la hora para ponerse manos a la obra y empezar el ambicioso reto de levantar el proyecto del Valencia CF. Un proyecto rodeado de incógnitas e incertidumbres en la configuración de la plantilla y que obligará al entrenador alicantino a adaptarse constantemente a un contexto frágil. Pero, cuanto antes, Bordalás quiere desembarcar en Paterna y tomar la posesión definitiva del cargo. En ese sentido, el expreparador del Getafe tiene decidido acortar sus vacaciones y desembarcar en la ciudad deportiva de Paterna, a mediados de esta semana, para pulir los primeros detalles de la pretemporada.

Después de su presentación en Mestalla y la primera visita a Paterna, Bordalás ha descansado en Alicante, sin llegar a dos semanas de una desconexión que no ha sido completa, al estar en contacto permanente con Miguel Ángel Corona para conocer cada posible novedad de mercado. La primera misión está muy definida, en la búsqueda de un central zurdo que fortalezca la zaga, pilar fundamental de cada equipo de Bordalás y que en las dos últimas temporadas ha perdido mucha firmeza en el equipo blanquinegro. A partir de la zaga, se reconstruirá el resto del equipo.

La voluntad pactada, siempre que no haya golpes de timón inesperados en la gestión de Meriton, es la de consensuar la configuración de la plantilla. En este verano, como ha sucedido en otros de extremo debilitamiento del primer equipo (como en 2017), la propiedad singapuresa suele ser más propensa a dejar trabajar. Casi con tanta prioridad como los fichajes, el otro objetivo de Bordalás es el de garantizar la continuidad de las dos banderas del proyecto, como José Luis Gayà y Carlos Soler, futbolistas imprescindibles en el campo y que además representan uno de los nexos de unión todavía no debilitados entre el equipo y la grada. El futuro de jugadores como Daniel Wass o Kang In Lee, con un deseo expreso de marcharse, o la incógnita de Gayà y el marcaje en corto del Barcelona, determinan también muchas de las decisiones, después de las primeras salidas confirmadas de Kevin Gameiro y Eliaquim Mangala, una vez acabados sus contratos.

El plan de pretemporada

De ese modo, Bordalás contará con casi un mes por delante de trabajo antes del regreso escalonado de la plantilla, que está previsto que se inicie a partir del 5 de julio. La concentración de pretemporada tendrá lugar en un complejo que Bordalás conoce a la perfección, el Oliva Nova Resort, de las pretemporadas con el Getafe. Las instalaciones, con cuatro campos de césped natural con medidas UEFA, garantizan exclusividad, a 80 kilómetros del cap i casal y de la permanente convulsión social que envuelve al Valencia en los últimos meses. Después de varios años, antes de la pandemia con Marcelino García Toral, en la que el Valencia optaba por ciudades en la orilla francesa o suiza del lago Lehman, como Évian-les Bains o Crans-Montana, en esta ocasión se recurrirá a un complejo al que suelen peregrinar equipos de fútbol y de ciclismo centroeuropeos en invierno para huir del frío de sus países.

En esa estancia, del 12 al 18 de julio, es muy posible que el primer equipo dispute su primer amistoso veraniego. Como ya sucediera en la pretemporada del pasado año, marcada por la pandemia, existe la posibilidad de jugar amistosos contra conjuntos de la Comunitat Valenciana. Con esa puesta a punto empezará el campeonato de Liga el 14 de agosto.