La pretemporada ha empezado para Cristiano Piccini. El lateral derecho del Valencia CF ha acudido a las instalaciones de la ciudad deportiva de Paterna para empezar a ponerse a punto de cara a la próxima temporada. El objetivo del italiano es trabajar antes del 7 de julio (fecha de inicio de la pretemporada) para llegar en las mejores condiciones físicas al primer entrenamiento. Piccini ha vivido dos años de calvario por culpa de la rodilla y su intención es comenzar la pretemporada al cien por cien al mismo nivel que el resto de compañeros. El jugador sabe que la exigencia física de José Bordalás va a ser muy alta en las primeras semanas de trabajo y quiere llegar lo mejor preparado para no comenzar un escalón por detrás del resto de jugadores.

La desventaja de Piccini es obvia. El italiano ha vivido una auténtica pesadilla desde que se rompió la rótula de la rodilla derecha el 28 de agosto de 2019. El lateral derecho lleva prácticamente dos años en blanco. Solo jugó 75 minutos en la temporada 2019/20. Se marchó en verano pasado al Atalanta en calidad de cedido en busca de minutos, pero allí no encontró el protagonismo que esperaba. El Valencia decidió recuperar al italiano en el mercado de invierno y tuvo que seguir durante los primeros meses un plan específico.

Piccini afronta a sus 28 años una temporada muy importante en su carrera deportiva. Acaba contrato el 30 de junio de 2022. Es decir, es su último año en el Valencia. El problema es que es un jugador que ahora mismo no tiene mercado, su valor ha caído en los dos últimos años por culpa de su grave lesión de rodilla y necesita empezar de cero.