La inyección de 120 millones de euros que el Valencia percibirá en virtud del acuerdo de LaLiga con CVC, por el que este fondo de inversión inyectará 2.700 millones en el fútbol español, oxigena al club de Mestalla en un momento de riesgo de colapso. Pero, al mismo tiempo, el acuerdo, que LaLiga deberá refrendar el próximo 12 de agosto, empuja a medio plazo al máximo accionista Peter Lim a mover ficha en operaciones patrimoniales como las del nuevo estadio que, en los siete años de mandato en el club, han sido secundarias para la propiedad. A falta de conocer el reparto definitivo, la arquitectura del acuerdo es propicia para que el Valencia logre desbloquear el reinicio de las obras de Mestalla, paradas desde hace más de 12 años.

El 70% de los 115-120 millones, aproximadamente unos 80-85 millones del total, deben ser destinados obligatoriamente y en un periodo de tres años a infraestructura, desarrollo internacional, marca y producto, estrategia de comunicación, plan de innovación, tecnología y datos, así como plan de desarrollo de contenidos en plataformas digitales y redes sociales. El importe debería ser suficiente para que el Valencia pueda reiniciar las obras del recinto de Corts Valencianes e incluso llegar a pedir pedir créditos para financiar el resto de los trabajos.

En todo caso, los plazos atenúan las expectativas del Valencia. Desde el club de Mestalla se entiende que el acuerdo dota de mayor margen a la entidad y que el estadio es una prioridad estratégica del club, pero que de momento no hay ninguna decisión tomada, a expensas de obtener mayor información. La realidad es que, a día de hoy, el Valencia no conoce exactamente qué cantidad de dinero podrá inyectar en las arcas, antes de la Asamblea de LaLiga del próximo lunes. Además, no toda la aportación financiera podrá volcarse en el estadio, sino que deberá destinarse a otras infraestructuras como la ciudad deportiva y los hubs de innovación y tecnología.

Por lo tanto, la operación de LaLiga no tendría que repercutir de forma urgente en la tesitura de la ampliación de la prórroga de la Actuación Territorial Estratégica (ATE), el plan urbanístico que conllevaba ventajosas condiciones para el club, con los 39.855 metros de edificabilidad terciaria hotelera y comercial junto al nuevo estadio y 55.700 metros cuadrados de residencial y 41.500 de centro comercial en los terrenos del actual Mestalla. En este sentido, la ATE sigue su curso. Hay que recordar que la conselleria de Territorio informó desfavorablemente para la concesión de una prórroga al no cumplirse ninguno de los hitos de la Fase I y debe informar antes del 20 de agosto de la Fase II. El primer dictamen, así como el informe municipal, eran concluyentes acerca de la falta de garantías que presentaba el Valencia en su propuesta. «El contenido del escrito (…) es manifiestamente insuficiente tanto en el planteamiento de una nueva cronología como en el compromiso de su ejecución».

Fuentes municipales consultadas por Levante-EMV consideraban que al Valencia se le abre una oportunidad de dar un paso al frente y reelaborar una propuesta más solvente tanto en las garantías económicas como en las actuaciones de cada fase.

Puig: «Ningún movimiento»

Además, el president de la Generalitat, Ximo Puig, argumentó que no hay «ningún movimiento nuevo por parte de nadie» referente al cumplimiento de la ATE, tras el anuncio del acuerdo estratégico de LaLiga. Así se pronunció Puig en declaraciones a los medios tras reunirse con el ministro de Inclusión y Seguridad Social, José Luis Escrivá. Puig ha indicado que «no le corresponde» a la Generalitat analizarla situación, sino a los clubs realizar sus actuaciones. En este sentido, ha insistido en que actuarán «de acuerdo con aquello que dictamine la Abogacía de la Generalitat» sobre la ATE.

De ese modo, la principal actuación a corto plazo que podrá acometer el Valencia CF será a efectos de mercado, con mayor colchón financiero en posibles incorporaciones, así como con el Fair Play, con el que podrá inscribir para el inicio del campeonato al defensa central paraguayo Omar Alderete y así debutar en la primera jornada de LaLiga contra el Getafe.

Catalán: «Una gran noticia»

Para el presidente del Levante, Quico Catalán, el acuerdo con CVC de la LaLiga es una «operación única» y «totalmente innovadora» dentro del sector y destacó que el hecho de que el fondo de inversión quiera ayudar a LaLiga a crecer es una «gran noticia». «A corto plazo solucionará situaciones provocadas por la pandemia. Pero lo más importante es el efecto a corto y medio plazo: consolidar un proyecto y ayudar a crecer un proyecto que es el de LaLiga. Para ser mucho más competitivos a nivel mundial, para convertirnos en el primer referente a nivel deportivo y a nivel entretenimiento», subrayó. A su juicio, el hecho de que un socio industrial haya apostado por LaLiga es un salto hacia el futuro para para fortalecer las estructuras de los clubs.