El Valencia CF prepara a conciencia la ‘trampa’ para el Real Madrid el próximo domingo en Mestalla. El combinado blanquinegro quiere seguir por la senda de la victoria y este fin de semana tiene delante su primer gran reto con la visita del cuadro madridista, que viene con la moral alta después de vencer al Inter de Milán en UEFA Champions League. En el equipo que dirige José Bordalás saben que tendrán que hacer un partido casi perfecto para ganar y ayer estuvieron cerca de cuatro horas de entrenamiento en la Ciudad Deportiva de Paterna.

El equipo llegó a las instalaciones a las 9:15 de la mañana y estuvo cerca de una hora de sesión de vídeo analizando diferentes aspectos del duelo del domingo. Concienzudo en el análisis, el cuerpo técnico trasladó una importante carga teórica a sus futbolistas sobre situaciones del juego que pueden darse contra el Madrid de Carlo Ancelotti. Después de la charla, tocaba pasar a la acción.

Los futbolistas saltaron al terreno de juego para realizar trabajo físico y técnico-táctico durante casi tres horas. La exigencia diaria es fundamental en el ‘ADN’ competitivo que el entrenador está instaurando en su Valencia y sesiones como la de ayer vienen a refrendarlo de forma evidente. Físicamente se ha visto un cambio evidente en muchos jugadores desde la llegada del entrenador y a nivel táctico han asimilado muy bien los conceptos desde el principio, siendo un equipo sólido desde el arranque del campeonato. El equipo quiere, trabaja mucho y Bordalás no quiere que el ritmo decaiga, por lo que sigue alimentando ese germen del trabajar y «no parar de correr».

Ayer también reinó el buen rollo, la anécdota principal estuvo en que el ‘pasillo’ de collejas se lo llevó esta vez Javier Vidal, preparador físico, antes de que iniciase la sesión sobre el verde. Eso sí, el recorrido fue más suave que cuando le toca pasar a alguno de los futbolistas.

El capitán es otro gran ejemplo de auto-exigencia. El lateral de Pedreguer se apunta a la batalla por el liderato del domingo por la noche y ayer volvió a completar la sesión de entrenamiento sin ningún problema como ya hizo el pasado miércoles, dejando atrás sus molestias después de dos días ejercitándose al margen con la mente puesta en recuperarse para estar disponible. Gayà es además una de las alternativas que barrunta el entrenador para cubrir la baja de Denis Cheryshev, ubicando a Dimitri Foulquier por detrás y dando al valenciano mucha libertad ofensiva. No trabajaron ni Cheryshev, cuya lesión lo va a tener apartado un tiempo del terreno de juego, ni tampoco el lateral diestro italiano Cristiano Piccini que todavía no ha entrado en ninguna convocatoria de la presente temporada .