Wadi Suzuki llegó este pasado verano para incorporarse a la disciplina de la Academia del club de Mestalla con vistas a un gran crecimiento pero desde entonces todavía no ha podido sumar minutos con su nueva camiseta y hasta hace solo unos días no se ha podido entrenar en la Ciudad deportiva de Paterna.

El futbolista de ataque, que es el segundo japonés en la historia de la entidad de Mestalla, había sufrido unos problemas importantes después de aterrizar en València y ahora por fin está listo para empezar a sumar. Ya está entrenando y tiene la confianza de la entidad.

Su inicio en la ciudad no fue fácil. Nada más aterrizar en el aeropuerto de Manises, el delantero asiático sufrió un robo y ahí comenzaron los problemas. Wadi Suzuki perdió de golpe toda su documentación necesaria y por la que a partir de su llegada a València ha tenido que ir regularizando su situación en el país. Más allá de eso, el punta japonés, de más de 1,90 de altura, tiene ahora la oportunidad de comenzar su trayectoria como valencianista y empezar a demostrar el nivel que tiene.

El futbolista, de origen nipón, además entra de lleno en un equipo que está en plena dinámica positiva de resultados y que, actualmente compite en la Tercera División RFEF, está trabajando con la tranquilidad de los resultados, algo que es fundamental para no añadirle presión al ariete japonés.

De esta manera, Wadi Suzuki, que estará hasta el año 2023 cedido en el Valencia tras llegar procedente del Tokushima Vortis, arranca por fin su carrera en un club en el que hay depositadas muchas esperanzas en su juego y condiciones sobre el campo.

El atacante, nacido en el año 2003, ya ha disputado un partido oficial con el Tokushima Vortis en su país en la Copa de la J. League. Suzuki quiere dejar su huella como el segundo valencianista llegado del país del ‘sol naciente’.