Además de la importantísima victoria del Valencia CF sobre el Atlético Baleares, el partido estuvo marcado por el debut de un ‘niño’ de solo 17 años. Cristhian Mosquera se convirtió en el noveno futbolista más joven de la historia del Valencia CF en debutar con la elástica blanquinegra, ayer color ‘torino’. El top-1 de los defensas centrales, con 17 años, 6 meses y 20 días. Formó en el costado derecho en una defensa de tres centrales formada por Diakhaby, Alderete y el propio Cristhian.

El jovencísimo central español, de ascendencia colombiana, demostró que la experiencia no depende únicamente de un número y jugó como un auténtico veterano: Atento al corte, seguro cada vez que entraba en contacto con el esférico y sin perder ni una sola vez su sitio. Alderete y Diakhaby lo escoltaron a la perfección, pero la realidad es que Cristhian no ofreció signos en ningún momento de que necesitaba ayuda.

Cabe recordar que el espigado zaguero fue la principal opción de Bordalás para subir al primer equipo cuando comenzaron los problemas de lesiones y sanciones. Sin embargo, una lesión en el peor momento posible le privó de seguir entrenando con los mayores, e incluso de debutar. Tal y como lo hicieron, primero César Tárrega en Copa y, más tarde, Rubo en Liga. En cualquier caso, le llegó su merecida oportunidad y cumplió con nota.

El reencuentro de Marcos André

Era el momento perfecto. En medio de la guerra Bordalás-Meriton por el mercado de fichajes, en la que Marcos André es el principal argumento del entrenador por haber sido una insistente petición suya, el delantero brasileño respondió en esta ocasión. Marcos André fue titular y mostró una versión de sí mismo que en pocas ocasiones ha sacado a relucir desde que recaló en Mestalla. Anotó el gol que abrió la lata cuando ni siquiera se había cumplido el primer minuto. En una demostración de poderío y exuberancia física, estuvo más rápido que toda la defensa balear y batió al guardameta por bajo para empezar a decantar la balanza hacia el lado blanquinegro, ayer color ‘torino’.

Ante el Atlético Baleares se convirtió en el principal foco de los problemas de la zaga insular. El Valencia completó un trepidante primer tramo del encuentro y en gran parte fue gracias a Marcos André. No tanto con balón, pues no es su mayor virtud, pero sí fijando a los centrales para que Yunus aprovechara los pasillos que se generaban en el carril diestro. Además, su labor protegiendo el balón fue encomiable. Tanto sacando el balón desde la defensa como, sobre todo, de espaldas a la portería rival. De sus 22 contactos con el balón en el partido, muchos seguían esos cauces. Encontró destinatario en siete de los diez pases que trató en esas características.

Quizá el único ‘pero’ aplicable al partido del brasileño es que le faltó algo de acierto en la infinidad de balones que peleó.

Por encima de todo, Marcos André, e inevitablemente también Bordalás, se quitaron un peso de encima. Las estadísticas y los números es lo que perdura y suyo fue el gol que le otorga el billete a cuartos de final al Valencia CF. Noche redonda para el delantero que puede, desde hoy, anotarse un punto en la lista de oportunidades aprovechadas. Justo cuando el Valencia más lo necesitaba para seguir en Copa. Justo cuando Bordalás más lo necesitaba.