Ilaix Moriba ya está en València. El mediocentro del RB Leipzig ha superado la revisión médica y en las próximas horas se convertirá en nuevo jugador del Valencia CF. El acuerdo es total entre todas las partes. Solo falta hacerlo oficial. El centrocampista guineano de 19 años llega a la entidad de Mestalla en calidad de cedido hasta el próximo 30 de junio de 2022 sin opción de compra, pero con derecho de tanteo. Hoy está previsto que se incorpore a los entrenamientos en la ciudad deportiva de Paterna a las órdenes de José Bordalás.

Moriba es el centrocampista elegido por el Valencia para sustituir a Daniel Wass y reforzar el centro del campo en la segunda parte de la temporada. El guineano se ha convertido en el segundo fichaje del mercado de invierno después del central Eray Cömert, aunque puede no ser el último. El escenario ahora mismo es el siguiente. La hoja de ruta del Valencia pasa por inscribir a Ilaix este viernes en LaLiga y, una vez hecho, comprobar cuál es el espacio en el ‘fair play financiero’ del que dispone para acometer otra operación. Ese margen económico ahora mismo es la clave para la evolución del mercado hasta el 31 de enero. La llegada de un segundo mediocentro ahora mismo es complicada. Más factible parece la incorporación de un jugador de banda. El Valencia tiene que calibrar en función del espacio financiero de LaLiga si es capaz de acometer el fichaje de Bryan Gil. El Tottenham pide 1,5 millones de euros y su salario dispararía la operación hasta los 3 millones. Otra de las llaves de los últimos días de mercado es Manu Vallejo. El gaditano ha rechazado varias ofertas, sabe que no cuenta para Bordalás, pero todavía no ha tomado una decisión. Su salida, a medida que se acerca el cierre del mercado, se pone difícil.

Quien sí lo tiene claro es Moriba. El jugador viajó desde Barcelona en coche y llegó a València a mediodía acompañado por sus agentes. Los últimos flecos de la negociación, sin embargo, no se cerraron hasta primera hora de la tarde. El Valencia apuró hasta el último momento la posibilidad de incorporar una opción de compra en su contrato de cesión que no ha sido posible. No era fácil. Hay que recordar que el Leipzig hizo un esfuerzo económico importante el verano pasado pagando al Barcelona 16 millones de euros fijos más variables por el futbolista. Moriba finalmente llega cedido y con un derecho de tanteo sobre el jugador.

Ilaix esperó por la mañana a que se resolvieran los últimos detalles de la operación. De hecho, comió en la ciudad a la espera de la confirmación del fichaje. Una vez recibió luz verde, el jugador se desplazó a las seis de la tarde para someterse al pertinente reconocimiento médico en el Hospital IMED de València. El jugador superó la revisión sin ningún contratiempo después de dos horas y media de pruebas (acabó a las 20:30) y no quiso hacer declaraciones ni a su llegada ni a la salida del centro hospitalario.

La intención del futbolista es ponerse a las órdenes de Bordalás este viernes. Por la cabeza de Moriba solo pasa ayudar al equipo en el partido del miércoles contra el Cádiz correspondiente a los cuartos de final de la Copa del Rey. Ilaix dio el OK a la operación con el Valencia, una vez finalizada su participación en la Copa de África, con la esperanza de gozar de los minutos que no ha tenido en la Bundesliga. En el Leipzig ha disputado un total de 100 minutos en seis partidos repartidos en tres competiciones, pero viene de acumular 309 con su selección. Desde el club consideran que la falta de ritmo de competición no será un problema. También esperan una rápida integración al equipo y la ciudad, donde vive su hermano y juvenil del Levante Lancinet. La última palabra en el campo, como en el caso de Cömert, será de Bordalás.

A sus 19 años el centrocampista de Guinea Conakry está considerado como un diamante en bruto por pulir. A pesar de que no acumula mucha experiencia en el mundo del fútbol (3126 minutos jugados) y una irrupción en el Barça que disparó su cotización. El nuevo inquilino es un ‘box to box’ acostumbrado a desarrollar su juego en campo rival.

Metiendo en una coctelera todos los números de su corta carrera, analizadas sus zonas de acción y en aquellas en las que más incide, se puede observar que estamos ante un futbolista con un físico prodigioso, capaz de abarcar mucho campo, apretar en campo contrario (pasa ahí el 56 por ciento del tiempo de los partidos) y resolutivo con la pelota. Los jugadores son en gran parte productos de su contexto y las estadísticas se ven claramente incluidas con el estilo de juego que practican sus equipos. Moriba se destapó en el Barça, equipo dominador, que aglutina la posesión y que lleva los partidos a una parcela adelantada del campo. Es por ello que los números del guineano son muy superiores en términos ofensivos que contrastan con los pocos duelos defensivos ganados.