En medio de una temporada clave a nivel deportivo para el devenir próximo del equipo, el Valencia CF compagina la caza de Europa, ya centrada en la vía copera, con la renovación contractual de varios de los pilares de la plantilla. Carlos Soler, José Luis Gayà y Hugo Guillamón están en pleno proceso para extender su vinculación con la entidad de Mestalla. De todos ellos, la del centrocampista de L’ Eliana parece la más cercana a días de hoy.

La renovación de Hugo Guillamón va por buen camino, como ya reconoció en una entrevista en noviembre para Superdeporte. El futbolista aseguró que «no habrá problema para renovar». «El Valencia es lo máximo para mí», explicó. A pesar de que está muy bien encaminada esa continuidad del jugador, todavía no hay acuerdo cerrado. El jugador ha hecho una última propuesta que ajusta su rol actual en el equipo y, por el momento, no hay una respuesta de la propiedad. A pesar de eso la sintonía es buena. Guillamón tiene claro que quiere seguir vistiendo la camiseta valencianista pero tampoco le da demasiada importancia porque ya sabe lo que es ver cómo se alarga un proceso de renovación. Cabe destacar que la situación y el estatus de Guillamón en el Valencia CF ha dado un giro de 180 grados en tan solo unos meses. El canterano pasó de ser un central de rotación la temporada pasada a las órdenes de Javi Gracia, a convertirse en el medio centro defensivo titular desde la llegada de José Bordalás. Es más, su presencia en el verde se ha vuelto imprescindible, siendo muy evidente la diferencia cuando el equipo juega con o sin él.

Guillamón de hecho pudo marcharse en 2020 del Valencia pero se terminó quedando por darle prioridad al Valencia CF y a su sueño de triunfar en Mestalla. Hay que recordar que llegó a ese verano con los días contados -contractualmente hablando- pero tenía tan claro que quería estar en el Valencia que no escuchó ninguna de las otras ofertas. Y eso que llegaron muchas. Por ello, en estos momentos no hay prisa por parte del jugador para cerrar su continuidad, teniendo en cuenta que el club quiere renovarle y él continuar. Y es que el valencianismo de Guillamón es más que evidente. Uno de los últimos gestos de amor por el club se pudo observar hace no mucho tras el brutal accidente que sufrió en Mestalla ante la Real Sociedad. Pocas horas más tarde de haber sido sometido a cirugía por haber sufrido una fractura en los huesos nasales, el jugador forzó para jugar la ida de las semifinales de Copa ante el Athletic en San Mamés, consciente de la relevancia del choque. Sin embargo, el club fue más cauto y consideró que no era prudente su presencia.

Bordalás ha sido una figura clave para Guillamón. El entrenador ha demostrado confianza plena en el canterano en todos los sentidos. Incluso a pesar de su expulsión en el primer minuto contra el Getafe, el técnico esperó a su vuelta tras la sanción para darle de nuevo la titularidad y dejar claro que era una de sus piezas indispensables en el medio. Es más, el entrenador ha insistido muchísimo en firmar un ‘6’ y en la necesidad de un jugador de corte defensivo para ese doble pivote pero no tiene nada que ver con Guillamón, ya que quería un jugador complementario al dorsal ‘6’ valencianista.

Ahora, el jugador, que ya ha trasladado esa oferta de renovación al club acorde a su estatus en el equipo en estos momentos, espera paciente y sin prisa para ligar su futuro más años a la entidad. Mientras está centrado en conseguir un triunfo cuanto antes en LaLiga y el pase a semifinales de Copa del Rey contra el Athletic.