Barcelona acogió ayer una reunión clave por el futuro de la Euroliga, con el relevo de Jordi Bertomeu y el formato de la competición con la salida de los equipos rusos como temas prioritarios a tratar. Una situación que deja al Valencia Basket a la espera de saber si recibirá finalmente una invitación para la próxima edición, aunque ya es algo que se da por hecho en toda Europa.

La Gazzetta dello Sport, en su edición de ayer, aseguraba que las tres invitaciones para la temporada 2022-23 recaerían en el Valencia Basket y en los dos equipos finalistas de la Liga Adriática, el Partizan de Belgrado y el Estrella Roja.

Con el Virtus Bolonia ya clasificado en calidad de campeón de la Eurocup y las dudas del Bursaspor al no llegar al mínimo de 7,5 millones de presupuesto por club en la máxima competición europea, los equipos adriáticos y el Valencia Basket podrían unirse en la próxima Euroliga al Anadolu Efes, Fenerbahce, Real Madrid, Barcelona, Baskonia, Olympiacos, Panathinaikos, Maccabi Tel Aviv, Zalgiris Kaunas, Olimpia Milan Bayern, Monaco, Asvel Villeurbanne, Alba Berlin (con licencia por dos años vigente) y As Monaco, que logra repetir su presencia en la Euroliga al haberse clasificado para el Top 8 de la competición.

Una Euroliga de 18 equipos que se podría dar por la ausencia de los equipos rusos, a la espera de que la Euroliga confirme en qué situación queda el CSKA Moscú, al ser uno de los once copropietarios de la competición.

Cabe recordar que a esos clubes se les une el Bayern y el Asvel, con licencias multianuales, con lo que, sumados a Alba Berlín y As Monaco, solo restan tres plazas por cubrir contando que no participa tampoco el CSKA. Y una de ellas, según dijo el propio Jordi Bertomeu días atrás, debe de ser para el club taronja.

En cualquier caso, el Valencia Basket asume que la invitación o no de la Euroliga no puede retrasar su planificación de la próxima temporada, por lo que si se demora, trabajarán en un proyecto independiente de la competición europea en la que jueguen, pese a los condicionantes lógicos que se puedan encontrar en el mercado, con jugadores que puedan estar a tiro o no en función de si el club tiene detrás el aval de participar en la Euroliga.

Por otra parte, cabe recordar que Dejan Bodiroga y Chus Bueno, exjugador del Valencia Basket, Llíria y Gandia y responsable de la NBA en Europa, eran dos de los principales candidatos a suplir a Jordi Bertomeu en el cargo de CEO de la Euroliga, aunque al cierre de esta edición, la máxima competición europea no había comunicado aún si había una decisión cerrada al respecto. En cualquier caso, sí es seguro que el cargo pasaría a tener menos peso ejecutivo de lo que ha tenido Bertomeu en estos últimos años, con decisiones más colegiadas entre los clubes y con más cambios a la vista en los próximos años, tanto en el formato de competición como en los accesos a la misma.

Más cambios

De hecho, una opción que se valora es aumentar el número de licencias fijas, en cuyo caso el Valencia BC estaría también una posición privilegiada.

Y todo ello sin dejar de lado los cambios que puedan llegar en la Eurocup y la Champions League, con una posible unificación a corto o medio plazo que conllevaría también la clasificación de más equipos cada año a la Euroliga.