El mercado sigue moviéndose en Mestalla. A fuego lento. Con problemas en varios frentes por el tema económico pero Gattuso quiere refuerzos y tras Samu Castillejo el próximo está al caer: Samuel Lino. El extremo demuestra que, en esta ocasión, el técnico sí está siendo determinante en la hoja de ruta. Al menos por el momento. El entrenador italiano considera que en defensa no es tan necesario firmar futbolistas y sí en las bandas y en la media y los ‘esfuerzos’ están destinados a ese perfil. Tras apuntar a Tello y a otros jugadores también libres en el mercado, la decisión con el brasileño está tomada y después de su figura el centro del campo es esa otra parcela en la que tiene mayor interés Rino, que quiere llegar al día 14 de agosto con más fichajes y cierto rodaje de los mismos en la Ciudad Deportiva de Paterna.

La llegada de Samu Castillejo no iba a ser la última en banda pero con Lino sí se cerraría ese perfil de jugador salvo sorpresa final de mercado. A partir de ahí, el centro del campo es otro de los grandes quebraderos de cabeza de la entidad y también del propio Gattuso, que ve necesidad en muchos frentes. El perfil destructor está encima de la mesa desde hace tiempo. Con Bakayoko estaba cerca el acuerdo en todos los sentidos pero la situación económica ha impedido terminar de ‘finiquitar’ la operación, aunque no está descartada. Con Torreira sí estuvo todo mucho más lejano. El acuerdo con el futbolista era real pero lo importante, al fin y al cabo, era convencer al Arsenal y eso no llegó en ningún momento. Por su parte, con mediocentro creativo ha habido más dudas porque no se considera prioridad, pero si hubiera algún tipo de margen económico Gattuso estaría encantado de contar con algún futbolista así. De hecho, Arthur Melo es el que más gusta en ese perfil pero el técnico italiano es consciente de que la situación económica complica mucho el poder acceder a un futbolista de ese nivel por el tema de la ficha. Además, el Arsenal estaría muy cerca de hacerse con sus servicios. El perfil mixto medio/atacante tenía nombre y apellido: Rodrigo Riquelme. El jugador gusta y mucho pero la operación Samuel Lino con el Atlético habría alejado esa posibilidad.

En el plano salidas, la situación no ha cambiado. No llegan ofertas con cifras similares o parecidas a las que el club pensaba por sus activos y no quiere malvender. Por esa misma situación, el conjunto dirigido por Gattuso está a la espera de ver qué sucede con esa situación. En cualquier caso, ayer saltaba también la noticia de un posible interés desde Turquía por Diakhaby, algo que viendo la situación actual en el eje de la zaga obligaría sí o sí a atacar también el mercado en busca de futbolistas para que aterricen en el centro de la defensa de Mestalla.

De esta manera, Samuel Lino se convertirá en breve en el segundo fichaje del Valencia CF en el mercado de verano. El extremo brasileño llega procedente del Atlético de Madrid para dotar al combinado de Gennaro Gattuso de más recursos para un juego exterior muy mermado. El conjunto de Mestalla arrancó el mercado sin ningún extremo puro más allá de de Gonçalo Guedes, futbolista de banda en el 1-4-3-3, cuya continuidad está en entredicho. Para el futbolista es un salto muy grande en su carrera y para el combinado valencianista, una oportunidad de sumar un perfil diferente.

Si no hay ningún contratiempo de última hora se cerrará una operación en la que el Atlético consigue que su joven apuesta gane rodaje en el campeonato español y el Valencia accede a un jugador que le encaja en los estrechos márgenes económicos de los que dispone. La fórmula es una cesión sin opción de compra en la que el conjunto valencianista se hace cargo de una ficha no muy elevada -cercana al millón de euros- y refleja la complicada coyuntura financiera que atraviesa la entidad.