Eray Cömert se convirtió en el primer expulsado del Valencia esta temporada. Después de una primera parte en la que había dejado buenas sensaciones y provocado la falta previa al penalti del gol de Carlos Soler, en la segunda tardó cinco minutos en ver la roja por una entrada a Castellanos lejos del área. El central suizo abandonó su posición, llegó casi a la altura del centro del campo para robarle el esférico al atacante del combinado catalán y, en su intención de robarle el cuero, entró con excesiva fuerza al delantero después de impactar sus tacos en el muslo del rival.

Figueroa Vázquez inicialmente le mostró una tarjeta amarilla, pero tras revisar la acción en el monitor del VAR cambió su decisión y le expulsó del encuentro. Una decisión que obligó a Gennaro Gattuso a darle una vuelta a su dibujo y a meter futbolistas defensivos desde el banquillo. El sacrificado fue Hugo Duro y en su lugar entró Cristhian Mosquera, y minutos más tarde, el entrenador italiano dio entrada a Foulquier para fortalecer una defensa que quedó debilitada tras la expulsión del ‘24’ valencianista. Pese a ello, el técnico supo cómo igualar fuerzas ante el Girona pese a la inferioridad numérica.

El Valencia se quedó con diez en el primer partido del año, tal y como ocurrió el curso pasado con la roja de Guillamón ante el Getafe. De hecho, la expulsión del canterano valencianista fue la más tempranera en la historia de LaLiga, ya que fue a los dos minutos de partido.