El Comité de Competición de la RFEF no ha sancionado a Rafa Mir por su ‘rajada’ a los árbitros a la finalización del partido contra Osasuna correspondiente a la primera jornada de LaLiga. Ni rastro de castigo ni de expediente para el delantero del Sevilla por cargar contra el estamento arbitral. El murciano protestó contra Del Cerro Grande por señalar un dudoso penalti que supuso la derrota de su equipo. Lo hizo a pie de campo con estas palabras. «El partido se decide por un penaltito. El otro día nos dan una charla diciendo que no se va a pitar y hoy a la primera nos la pitan. El otro día dijeron que no iban a pitar ninguna de esas y hoy a la primera la hemos tenido ahí». Su critica arbitral no tendrá consecuencias. Todo lo contrario que le ha pasado a José Luis Gayà.

Para Competición la crítica arbitral de Gayà y Rafa Mir son distintas. La versión de la RFEF a la que ha tenido acceso SUPER es la siguiente. Entienden que el capitán del Valencia habla de una ‘intencionalidad’ del árbitro (lo ha visto y no lo ha querido pitar) con intencionalidad de poner en duda su imparcialidad, mientras que el delantero del Sevilla solo pone en duda la interpretación del colegiado. El valencianista fue castigado con cuatro partidos por decir: «Es un poco al final la tónica que llevamos esta temporada, le tienen que avisar del penalti clarísimo, como nos está pasando este año, que el árbitro lo ha visto y bueno no ha querido pitarlo, pero bueno lucharemos ante todo». Futbolistas como Gerard Piqué o Iago Aspas no fueron sancionado por declaraciones más graves. Desde dentro de la RFEF estaban convencidos que el TAD iba a ‘indultar’ a Gayà, como sucedió la temporada pasada con el extrebador del Cádiz Álvaro Cervera.

Solo una multa de 602 euros

Rafa Mir podrá jugar el fin de semana con el Sevilla. La única ‘sanción’ de Competición para el Sevilla fue para su presidente. El Comité multó a Pepe Castro con 602 euros porque, según recogió el acta, «una vez accedimos al túnel que conducía hasta los vestuarios, se encontraba el Presidente dirigiéndose a mí y manifestándome su disconformidad con una de las decisiones tomada durante el partido». Pepe Castro llegó a decir que «ver este tipo de errores en la primera jornada es absolutamente lamentable». Su actitud solo le ha costado al Sevilla 602 euros.