José Luis Gayà vuelve. El capitán del Valencia tiene previsto jugar unos minutos en el partido amistoso de este mediodía (14:00) contra el Clermont Foot 63 francés en el Antonio Puchades de la ciudad deportiva de Paterna. La idea es que el futbolista participe en este segundo test de pretemporada y comience a coger ritmo de competición de cara al partido oficial de LaLiga contra el Villarreal del 31 de diciembre en el estadio de La Cerámica. Entre unas cosas y otras el valencianista no compite desde hace casi un mes. La última vez que se vistió de corto fue en la goleada (3-0) bajo la lluvia al Real Betis en Mestalla con la que se llegaba al parón mundialista. El ‘capi’ está de vuelta. No hay mejor noticia para el Valencia que esa.

Gayà arrancará su particular pretemporada hoy contra el equipo francés. El plan es que dispute un tramo del partido como el resto de jugadores. El capitán no participó en el primer amistoso del viernes contra el Leeds sub-21 porque ni el técnico ni el jugador lo creyeron oportuno. El de Pedreguer estaba totalmente recuperado de su esguince leve en el tobillo derecho, pero se decidió que trabajase al margen para ponerse a punto y recuperar el ritmo de entrenamientos perdido. Entonces llevaba dos semanas parado y solo lleva tres entrenamientos en las piernas. Gennaro Gattuso entendió que no existía necesidad de que compitiera. No había nada que demostrar. De hecho, en el cuerpo técnico todos tenían claro que si el partido contra el filial inglés hubiera sido oficial, Gayà habría jugado. El escenario siete días después es diferente. El capitán acumula una semana y media de entrenamientos en sus piernas y está preparado físicamente para comenzar a competir. Ha llegado su hora.

Atrás queda un mes para el olvido. Su sueño del Mundial acabó en pesadilla por culpa de la injusta decisión del exseleccionador nacional Luis Enrique. El asturiano dejó fuera de la Copa del Mundo al valencianista por culpa de un esguince de «grado bajo» que apenas necesitaba una semana de recuperación. Lucho intentó justificarlo sin éxito. «Era tomar muchos riesgos. Tengo que tomar decisiones y con el corazón elegiría que estuviera pero con la cabeza, tanto doctores como personas externas que consulté, me dijeron que era una lesión de diez-quince días y no podía jugar los dos partidos de los tres al cien por cien, ni iba a estar de ninguna manera al máximo», decía.

El Mundial ya es pasado para Gayà. El capitán arranca hoy otra vez la temporada con ilusiones renovadas con el Valencia (LaLiga, Copa y Supercopa) y con la nueva selección española de Luis De la Fuente.