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Otra lección de lealtad de Mestalla

Alrededor de 15.000 personas coparon ayer las gradas de Mestalla para brindar su apoyo al equipo en la sesión de entrenamiento de cara a la visita del Villarreal del próximo martes, 2 de enero, a las 21.30 horas

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Pau Pardo

València

La afición del Valencia CF sigue demostrando una lealtad incondicional a su escudo. En el momento más delicado de su historia, el valencianismo está sosteniendo al club llenando Mestalla cada partido (una media de 43.858 asistentes en cada partido, sumando un total de 350.68) y también las gradas de los estadios en los que el equipo juega como visitante. Sin importar el día, el destino o el precio. Ayer lo volvió a hacer metiendo alrededor de 15.000 almas en el coliseo de la Avenida de Suecia que aprovecharon las fiestas navideñas para disfrutar de una sesión de entrenamiento de los de Rubén Baraja abierta al público. Una cita en a la que no faltó especialmente el sector más joven de la hinchada y en la que volvió a verse una comunión total entre los aficionados, la plantilla y el cuerpo técnico, que con muy pocos recursos por la desinversión de Peter Lim esán sacando una versión competitiva del equipo que esta campaña no está sufriendo en la zona baja de la clasificación de LaLiga.

Otra lección de lealtad de Mestalla

Otra lección de lealtad de Mestalla / pau pardo. valència

La respuesta está siendo ejemplar y desde el club lo quisieron premiar con esta apertura de puertas a la que el valencianismo no falló. Desde las 16:30 horas de la tarde se pudo ver a la gente engrosando las largas colas que daban acceso al estadio y cuando se abrieron las puertas accedieron en masa, llenando todo el anillo inferior y parte del segundo. Pancartas para los jugadores, cánticos de apoyo y tabién contra el máximo accionista protagonizaron una jornada en la que el equipo estuvo muy cerca de los suyos.

Otra lección de lealtad de Mestalla

Otra lección de lealtad de Mestalla / pau pardo. valència

La sesión fue más bien suave y duró alrededor de una hora. Estuvieron todos a excepción de André Almeida, que hizo bicicleta también en el estadio. El resto realizó carrera, rondos y partidos reducidos con porterías pequeñas. Rubén Baraja, José Luis Gayà, Javi Guerra y los porteros, Jaume Doménech y Giorgi Mamardashvili, fueron algunos de los más aclamados por un estadio que dedicó pancartas a muchos otros como Sergi Canós, Diego López o Dimitri Foulquier, a los que pidieron camisetas desde la grada. Una vez finalizada la sesión los jugadores lanzaron balones del Valencia CF como regalo hacia las gradas, llenas de niños. Los protagonistas también se hicieron fotos y firmaron autógrafos a un público entregado a la causa y que empezó a mandar sus energías a un equipo que volverá a jugar en casa el próximo día 2 en un choque muy complicado contra el Villarreal CF de Marcelini García Toral en busca de empezar a dibujar una tendencia alcista después de poner fin a su mala racha de resultados ganando al Rayo Vallecano en el choque previo al parón por vacaciones de Navidad.

Otra lección de lealtad de Mestalla

Otra lección de lealtad de Mestalla / pau pardo. valència

Hablar con Gayà y el Pipo

El valencianismo tiene ahora mismo dos grandes referentes en las figuras de su entrenador y de su capitán. Ambos hablaron para el público y fueron de los más aclamados durante la sesión, que arrancó precisamente con los capitanes dirigiéndose a la grada. El de Pedreguer, que se ha perdido los últimos dos choques del equipo como local, volverá a defender el flanco zurdo de Mestalla y se dirigió al público para desear «salud» de cara a 2024 y, sobre todo, que sea un año «mucho mejor que el pasado». También Jaume Doménech interpeló a la gente y la instó a «soñar más» porque equipo y afición juntos no tienen «límite».

La sesión la cerró hablando Baraja en un discurso de cerca de un minuto en la que agradeció el apoyo a la afición, al tiempo que expresó su deseo de construir «un Valencia campeón». Los cánticos de «Pipo, Pipo» fueron una constante por parte de una hinchada que le agradece lo que hizo como jugador y lo que está haciendo como técnico en circunstancias mucho más adversas. Terminó todo con una foto de familia y con el paso de las horas, los mensajes de los jugadores hacia la «magia» de Mestalla se fueron sucediendo. Jesús Vázquez, Hugo Guillamón y compañía no dejaron pasar la oportunidad.

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