Valencia CF

La ‘doble punta’ anhelada por Rubén Baraja

A la tercera fue la vencida con el fichaje de Mir y trae una variante táctica anhelada por el Pipo

Rafa Mir

Rafa Mir / EFE

El fichaje de Rafa Mir por el Valencia CF es una realidad y con su llegada trae debajo del brazo una variante táctica anhelada por Rubén Baraja y que no acabó de poder poner en práctica con continuidad la campaña pasada: una doble punta con dos arietes de su confianza, complementarios a nivel de recursos y que, además, deben darle al equipo el salto anotador que le faltó -y penalizó- el último curso. El Pipo, después de dos intentos, juntará al atacante murciano con Hugo Duro, el hombre gol valencianista que renovó recientemente hasta 2028.

El entrenador blanquinegro ve en este fichaje un salto de calidad real para el ataque. Le entrenó en el Juvenil ‘A’ en el que Mir explotó y sabe de sus posibilidades y capacidad de encaje a la propuesta que plantea para su Valencia. El Pipo quiere que su equipo sea dinámico, vertical y voraz atacando los espacios. Ahí la zancada de Mir cobra un valor importante, además de su capacidad física para bregar con los centrales dentro de un contexto que obliga a los delanteros valencianistas a tener cierta autosuficiencia en muchas situaciones. Un Hugo Duro que ha mejorado mucho en las descargas, el juego de espaldas y la asociación lejos del área puede potenciar incluso al Rafa Mir más incisivo.

Por lo que respecta al propio ariete madrileño, el corto espacio de tiempo en el que pudo hacer pareja con la mejor versión de Roman Yaremchuk, también disfrutó de su tramo más prolífico de competición. De hecho, después de la lesión del ucraniano se contaron a pares los partidos en los que Duro estuvo excesivamente aislado y con dificultades no solo para tener opciones en zona de remate, sino también para entrar en contacto con el juego.

A lo largo de la temporada, Baraja demostró no ser mago de un solo truco. Por su pizarra pasaron diferentes modelos tácticos en función de las necesidades del equipo, pero sobre todo de las bajas que iba teniendo. Desde el primer 1-4-3-3 con algo más de control en la medular hasta ese 1-4-4-2 que tuvo en ocasiones un segundo punta estilo Diego López -veloz y menos asociativo-, en otras a Javi Guerra o André Almeida, de corte más ‘mediapunta’ y también una doble punta fija con Duro y Yaremchuk.

Esta última variante, con la que el equipo pareció sentirse más cómodo, desapareció más por obligación (lesión) que por convicción del técnico. Al Valencia le dio más mordiente en la presión, una opción más sólida a la hora de salir en largo y más presencia en zona de remate. Con Rafa Mir aspira a volver a tenerlo, sumado a que en principio el canterano valencianista también tiene algo más de recursos que el ucraniano jugando a espaldas de la defensa.

Operación ‘rescate’

Hugo Duro encara una nueva temporada esta vez como máximo representante ofensivo del Valencia tras notar trece goles el pasado curso y participar en alrededor de la mitad de los tantos conseguidos por el equipo, algo muy distinto al pasado verano, al que llegó tras la peor temporada de su carrera. Rubén Baraja trabajó mucho con él para levantarlo y su respuesta fue muy buena. Ahora el Pipo aspira a repetir la tarea con un Mir que lo ha pasado muy mal especialmente en su último año en el Ramón Sánchez Pizjuán, viendo menguado su protagonismo y también sus goles.

Mir tiene una importante capacidad para anotar, lo demostró en Huesca y en sus primeros pasos como sevillista, pero su rendimiento se fue diluyendo. Ahora regresa a casa haciendo muchos esfuerzos con la esperanza de que sea en Mestalla el lugar en el que se reencuentre con su mejor fútbol. Baraja, que lo consiguió con Duro, tiene un plan para conseguirlo. n