El Valencia CF da vergüenza y revive al Superdépor en Riazor
El conjunto de Carlos Corberán, sin recursos ni actitud, se marcha de A Coruña humillado (3-1) en una demostración de Aubameyang y Nsongo Bil, dos atacantes de un nivel que no existe en la plantilla che

LevanteTV
Pascu Calabuig
En el año del regreso del RC Deportivo a la élite de LaLiga, el Valencia CF le regaló a los coruñeses la ocasión de marcarse un partido colosal, una tarde que pareció extraída de la hemeroteca del legendario Superdépor. Durante los primeros 25 minutos, los gallegos pasaron por encima de un equipo valenciano totalmente indigno de la Primera división. Los pupilos de Antonio Hidalgo mejoraron en todos los aspectos del juego a los de Carlos Corberán, sobre todo, en factores innegociables como la motivación y la actitud.
La crisis endémica se reproduce antes de acabar el mercado
Después de un inicio en el que tan solo ha sumado un punto de nueve posibles frente a Celta, Betis y Deportivo, el próximo domingo 6 de septiembre el FC Barcelona, que ha empezado la competición en sexta velocidad, visitará Mestalla. La crisis endémica del Valencia de Peter Lim ya es una realidad sin que ni siquiera haya concluido el mercado de fichajes. Una ventana, como tantas otras, horrible, en la que los dirigentes logran hacer cada vez más pequeño y débil al equipo.
Casi media hora tardó el Valencia de Corberán en comparecer en el estadio de Riazor. Desde el pitido inicial los visitantes renunciaron al balón, a pisar el terreno rival y a presionar al adversario con la intensidad mínima que merece la Primera división. En ese contexto de debilidad, los locales se adueñaron del juego en cuestión de pocos segundos.
El esférico se esfumaba en los pies de los valencianistas. La fuerza de Nsongo Bil apenas tardó un par de minutos en empujar a la desafortunada pareja de centrales del Valencia a su propia área. A los 12 minutos, el sector más radical de la afición del Dépor decidió poner fin a la huelga de animación y, cosas del destino, con el estadio en plena ebullición, justo en ese momento, a los valencianistas les cayó encima el primer gol. Un gol en propia puerta de Javi Guerra tras un saque de esquina: Ximo Navarro se merendó a tres de una, Jesús Vázquez, Guerra y César Tárrega (1-0, m. 13).
2-0 en 17 minutos, fruto de una imagen deplorable
Pese a algún que otro leve intento de despertar, la realidad es que el Valencia se hundió aún más. Solo cuatro minutos después, Pierre-Emerick Aubameyang volvió a ser fiel con su cita semanal con el gol. La acción a balón parado de los de Corberán terminó siendo letal contra la portería de Stole Dimitrievski. Mario Soriano le puso la pelota perfecta al gabonés, que se deshizo con suavidad en cada uno de sus toques en la carrera de los frágiles intentos de los defensas (2-0, m. 17).
Como en el boxeo, los blanquinegros -vestidos de rosa en A Coruña- estaban en la lona. Noqueados. Y así permanecieron hasta que la zaga deportivista cayó en la relajación ante la debilidad de lo que veía delante. Tratando de sacar el balón, Bright Ede le regaló el balón a Umar Sadiq en boca de gol. El nigeriano no erró y recortó distancias con un par de zancadas para asegurar el disparo cerca de Leo Román (2-1, m. 26).
Lo de la primera mitad fue un baile de principio a fin, a pesar de que el Valencia recuperó alguna constante vital después de su primer gol de la temporada. Un centro del italiano Quagliata, aprovechando el enésimo desajuste en el carril derecho valencianista, lo empalmó Aubameyang. Salió fuera por centímetros, igual que un disparo desde dentro del área del intermitente Javi Guerra al filo del descanso.
El partido se normalizó en la segunda mitad... aunque solo en los primeros compases. Corberán renunció a la línea defensiva de cinco -tres centrales y dos carrileros- para pasar a la clásica de cuatro. Hubo un intercambio de golpes. Primero, Nsongo, y después, Filip Ugrinic con un chut raso que detuvo el portero local. Pero la voluntad del Valencia fue un espejismo. Una falsedad.
El autogol de Diakhaby termina con todo
Nsongo Bil, la perla camerunesa descubierta por el club gallego, y Aubameyang hicieron lo que les dio la gana, cuando y como quisieron, con la defensa del Valencia. En pleno asedio local, Mouctar Diakhaby se metió el tercer gol (3-1, m. 59). Antes y después, 'Auba' pudo ampliar su cuenta de no ser por las intervenciones de Dimitrievski.
Con todo prácticamente perdido, Corberán empezó a mover piezas en el escuálido banquillo visitante: Danjuma, Hugo Duro y Otorbi entraron al césped en lugar de Guerra, un desapercibido Sato y Luis Rioja, desnortado en la derecha. Un poco más tarde, Aliou Dieng dio descanso a Pepelu, superado en la posición del lesionado Guido Rodríguez. La del argentino se preveía una baja muy sensible, y así se ha confirmado.
Los decibelios del encuentro fueron descendiendo. Desquiciado, sin alternativas, Corberán rescató a Dani Raba, con el que no cuenta. Hasta la recta final, en la que el Deportivo sufrió la epulsión de Alti, el Valencia no probó a Román. Y lo hizo sin peligro. El Valencia y la poca afición desplazada a casi 1000 kilómetros de casa salieron humillados de Riazor.
Fuente: Superdeporte
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