P. Varea, Valencia

Caos y desinformación. Ese es el panorama que describen los comerciantes de la avenida del Puerto que tienen su establecimiento en el tramo comprendido entre las calles J.J. Dómine y Serrería, donde se esta ejecutando la primera fase de obras de remodelación de la citada vía pública. Exigen al Ayuntamiento de Valencia una reunión para tratar los distintos problemas que tienen desde hace semanas ante lo que ellos consideran falta de atención de la empresa constructora.

«Hasta ahora nadie nos ha reunido para informarnos ni darnos cuenta de la ejecución de las obras pero eso sí se nos ha dejado un pequeño espacio para el paso de nuestros clientes, y todos los peatones en general; nos han vertido una arena amarilla que genera gran cantidad de polvo; hay numerosos agujeros en la zona, como en las trapas, y así muchas deficiencias. La empresa nos ha distribuido un folleto informativo con un número de teléfono de atención al ciudadano pero no lo vemos muy operativo porque salta el contestador y necesitamos respuestas rápidas», dijeron varios dueños de locales.

Las responsables de la estación de servicio de la avenida sufren las consecuencias de las obras en distintas vertientes como el corte de las líneas telefónicas de ADSL el pasado martes. «Hemos tenido que recurrir a llamadas de teléfono para confirmar los números de tarjeta de los clientes. Se ha cortado el servicio y nadie nos ha avisado», dijo una de las responsables.

La empresa constructora en el folleto que distribuyó a los comercios incluyó un apartado informando de que en caso de corte de suministro se comunicaría a los afectados con suficiente antelación. En ese caso no fue así ni tampoco cuando sobre las 14 horas de hace varios viernes delante de un establecimiento de fotografía se rompió una tubería de agua. Manolo Villaba, su dueño, dijo que «si no llegan a estar unos clientes dentro demorando el cierre del local se me hubiera estropeado todo el material y las fotocopiadoras. Las pérdidas hubieran sido importantes. Se lo dije a los obreros y me dijeron que ese no era su problema. Sí no llego a estar dentro mi comercio se habría inundado».

«Lo han hecho mal»

El responsable de una empresa de telefonía lamenta que a diario se encuentre lleno de polvo todo su local por haber puesto esa arena en la zona por donde pueden pasar los peatones. «Lo han hecho mal y no lo quieren reconocer. Muchos pensamos que el ayuntamiento se ha equivocado en dejar el sentido de circulación hacia el puerto y debería dejarlo hacia Valencia. Los vecinos siguen sin darse cuenta del problema de transporte que tendrán para ir al centro a pesar de que para 2007 tengan previsto poner en marcha el tranvía en Francisco Cubells».

Una de las primeras consecuencias del mal estado de la zona para los peatones ha sido la caída de un mujer de casi 70 años delante de la farmacia de la avenida del Puerto. Uno de los vecinos comentó que «sucedió hace unas dos semanas y se le trasladó al centro sanitario. Nos hemos quejado pero los operarios no nos hacen mucho caso». Los comerciantes recordaron que las obras han obligado a quitar las paradas de la EMT y se han puesto casi en plena calzada con lo cual los usuarios deben lanzarse a la aventura para coger el autobús.

El grupo socialista ha exigido más diligencia en las obras para evitar esas molestias al comercio.