Las piedras que se están colocando en la plaza de la Virgen para instalar rampas en lugar de escalones en las zonas de las calles Micalet y Navellos son de un tono blanquecino que, inicialmente, no guardan relación con las demás puestas en años pasados desde la gran remodelación de ese foro realizada en 1973.

Los materiales pétreos de la plaza tienen diferentes tonalidades, con predominio del color rojizo y aún quedan piedras puestas en el citado año de la remodelación de color marrón y conocidas como "piedra de Montcada".

El concejal de Urbanismo, Jorge Bellver, comentó hace varias semanas que se iba a colocar la piedra más parecida a las existentes en la plaza pero, finalmente, se instala en ese lugar una que aumentará las diferentes tonalidades, que alcanzan ya la veintena, como publicó Levante-EMV hace días.

La de tono blanquecino es una piedra caliza llamada de Ulldecona, por su procedencia, y se pretendía que fuera similar a las actuales para quedar integrada en el conjunto de la plaza pero no será así.

Los obreros de la contrata de obras en el centro histórico del área de Urbanismo empezaron el pasado lunes a poner las primeras piedras nuevas en la zona cercana a la puerta de los Apóstoles y a la gente le empezó a llamar la atención el tono distinto, pero nadie se quejó a los trabajadores.

Las actuación en la zona cercana a la La Seo consiste en extender la plaza hasta coincidir con el nivel de la calle Micalet con una pendiente del 2 por ciento para lograr una superficie continua que abarque todo el ancho de su acceso. En la otra parte, la de Navellos, se hará lo mismo hasta coincidir con el nivel de la zona y lograr una superficie continua que abarque todo el ancho de su acceso. Las zonas de la basílica y calle Caballeros mantendrán los escalones.

En zona próxima a la calle Micalet se ha hecho una cata junto a la Catedral sin encontrar restos arqueológicos y en la entrada a la Casa Vestuario se ha hecho una canalización con una profundidad de 20 centímetros sin hallarse nada.

Las obras han obligado a cambiar el acceso a la biblioteca de la Casa Vestuario y a aplazar las actuaciones de grupos de bailes regionales de fallas.