?

La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, ya tiene un culpable para la crisis suscitada alrededor de las fallas: José Luis Rodríguez Zapatero. Dentro de un proceso de deducción, si el presidente del gobierno es el responsable de la carestía económica y ésta se ha cebado con las fallas, no cabe duda que la reducción en el presupuesto, la altura y el número de ninots tiene su origen en la Mocloa.

Ayer, a la salida de los festejos de San Vicente, la alcaldesa lo dejó claro: "Hemos de ser solidarios en un momento complicado y, sin duda, cuando Zapatero deje de ser presidente, España empezará a recuperarse y volverá la monumentalidad a la fiesta".

A pesar del mensaje de alarma lanzado desde el Gremio de Artistas Falleros (traducido en que, textualmente, mil familias podrían verse amenazadas), da la sensación de que el ayuntamiento no va a salir en auxilio ni de las fallas de la Federación de Sección Especial ni de sus proveedores, los artistas. "Entendemos perfectamente el temor y el recelo de cualquier persona a perder su trabajo, aunque dada la situación de crisis hemos de comprender igualmente una medida que podría ser provisional".

Los artistas falleros rechazaron la idea de los presidentes de la máxima categoría de reducir hasta cien mil euros el precio de sus fallas. El argumento que sostienen para ello es la poca credibilidad que les merece una reducción tan grande. De hecho, a ese precio, Na Jordana, el Pilar, Convento, Nou Campanar y compañía apenas desembolsarían en 2011 un total de 75.000 euros (más los 25.000 de subvención), menos que algunas de Primera A.