28 de febrero de 2010
28.02.2010
Iniciativa

Nace "Salvem el Colegio de la Seda"

Patrimonio rechaza la oferta de Pavasal para las obras de emergencia y promete acelerarlas

28.02.2010 | 01:26
Los bellos pavimentos del salón de actos y la capilla tendrán que ser retirados antes de la restauración.

El presidente del Colegio del Arte Mayor de la Seda, Vicente Genovés, ha informado que la Conselleria de Cultura ha agradecido, pero rechazado, la oferta de la empresa Pavasal, constructora del aparcamiento público de la calle Vinatea, para ejecutar las obras de emergencia que necesita el edificio sedero de la calle del Hospital, valoradas en unos 15.000 euros. Esos trabajos permitirían desbloquear la reanudación del garaje, paralizado desde que se detectaron grietas en el Colegio de la Seda.
Según Genovés, la razón del rechazo de la oferta privada es la inminente la adjudicación de las obras de urgencia, aunque no le han concretado si será dentro de unos días o varias semanas.
De quien nada saben es de la Conselleria de Infraetructuras, que debe hacer los trabajos más importantes de rehabilitación y lleva tres años últimando un proyecto que ya está redactado y visado hace meses. Fuentes cercanas a la conselleria han llegado a indicar que la falta de dinero es la causa principal, mientras el ayuntamiento ni siquiera ha instado en público a éste organismo a actuar.
Los vecinos, sin embargo, sí se han movilizado y desde la Asocaición de Palleter y la Coordinadora de Ciutat Vella han empezado a vender y repartir lazos morados para recaudar dinero para las obras o el propio mantenimiento del inmueble. Las agrupaciones falleras también se han sumado y el colectivo, constituido como "salvem", al estilo de otros surgidos a propósito del Cabanyal, el Botànic, l'Horta o Tabacalera, ya ha llegado al millar de componentes en una conocida red social y sigue creciendo. Estos colectivos están subrayando que el consistorio valenciano ha intervenido en otros inmuebles protegidos de la ciudad, incluso de titularidad privada, como el Colegio del Arte Mayor de la Seda, pero lamentan que en está ocasión no hagan nada. Tan sólo han cedido un bajo gratis para guardar muebles sacados del inmueble ruinoso.
Todos los azulejos del pavimento del salón de actos y de la capilla sitos en el primer piso del Colegio del Arte Mayor de la Seda deberán ser retirados antes de realizarse cualquier rehabilitación ya que ésta afecta al suelo de esas dos salas del edificio protegido del siglo XVII. Los responsables de la Dirección General de Patrimonio así lo han determinado en el estudio que han hecho de las actuaciones previstas en el inmueble de la calle Hospital, en el que se atenderá especialmente al arco de carga sito en el zaguán, ya que sostiene los muros interiores e incluso la fachada exterior.
Patrimonio, que ya cuenta con varios presupuestos para esta obra urgente en este monumento histórico-artístico apuntalado y desalojado, ya realizó el año pasado unos trabajos previos consistentes en la realización de ortofotos de todos y cada uno de los azulejos para tenerlos inventariados y en breve contratará a un restaurador especializado en este tipo de labores.
El pavimento cerámico del salón de actos data del siglo XVIII y refleja la escena de la Fama, como también se le conoce a este habitáculo, rodeada de las cuatro partes del mundo conocidas en aquella época y representadas por figuras femeninas sobre carros tirados por diversos animales representativos de Europa, Asia, África y América. En ese techo del salón hay una pintura de José Vergara sobre San Jerónimo penitente escuchando la trompeta de un ángel. La pintura se intentó sacar hace años para mantenerla pero al cabo del tiempo se dieron cuenta de que no podía salir del edificio y está tapada con un gigantesca madera.
El otro espacio del edificio donde hay pavimento que rescatar es la capilla. Los ladrillos son de color blanco y verde en diagonal y representan el llamado "mocadoret". En el testero también hay un retablo de azulejos representando a San Jerónimo, la advocación de la cofradía de los sederos, de 1700, y que el colegio ha restaurado recientemente gracias a un patrocinador privado.
El colegio también guarda otros azulejos del siglo XV. Unos represetan a San Jerónimo, con el león y el capelo cardenalicio; otros, con una lanzadera y cuchillas empleadas por los "velluters" que dieron nombre al barrio.

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