08 de octubre de 2010
08.10.2010

El orgullo de ser nombrado ilustre

La ciudad concede la distinción de Hijo Adoptivo a José Climent y a Emilio Tortosa por ser un ejemplo a seguir El Colegio Niños Huérfanos de San Vicent, el Lusitania 8 y la Beneficencia de los Desamparados reciben la medalla de oro de la capital

08.10.2010 | 02:00
Fernando Musoles (Beneficencia de los Desamparados), Emilio Tortosa, José Climent, Juan Miguel Díaz, y el coronel jefe Rafael Montilla (Lusitania 8), con la alcaldesa.

La ciudad de Valencia les mostró ayer su agradecimiento, y ellos recogieron sus distinciones con orgullo, y encantados. Con el objetivo de resaltar a aquellos que, por méritos propios, "inscriben su nombre entre los más ilustres valencianos", el Ayuntamiento de Valencia hizo entrega de los honores y distinciones a personalidades y entidades de Valencia, un acto que se celebra de forma anual con motivo del 9 d'Octubre. Para la alcaldesa Rita Barberá se trata de un acto y una fiesta donde "una sociedad y un pueblo, el valenciano, reivindica el orgullo de ser lo que somos, nuestra identidad, nuestra cultura, nuestra lengua, y nuestra singularidad como pueblo capaz de hacer frente a los más grandes desafíos".
Este año, dos personalidades y tres entidades fueron galardonadas "por su extraordinario trabajo" desde Valencia, y a favor de Valencia. El sacerdote y musicólogo José Climent Barber (Oliva) y el que fue director general de Bancaja, Emilio Tortosa Cosme (Alzira), fueron nombrados Hijos Adoptivos de la ciudad, mientras que el Colegio Imperial de Niños Huérfanos San Vicente Ferrer, la Gran Asociación de Beneficencia Domiciliaria Nuestra Señora de los Desamparados y el Regimiento de Caballería Ligera Acorazada Lusitania 8 recibieron la Medalla de Oro de la Ciudad.
El hemiciclo del ayuntamiento estaba ayer a reventar. Cada una de las personalidades y entidades fue presentada con mimo, en un discurso que reunía sus inicio, sus méritos y su trayectoria. De esta forma, el músico José Climent fue presentado como una persona "extraordinaria, un apasionado de la polifonía religiosa y de las composiciones para tecla" y como "un claro ejemplo entre la música y la religión".
De Emilio Tortosa, la alcaldesa Rita Barberá destacó una trayectoria que comenzó con un joven Tortosa "de 14 años y pantalón corto" que trabajaba como botones en la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Valencia en Alzira, y 43 años más tarde fue nombrado director general. "Un ejemplo de hombre hecho a sí mismo".
El Colegio Imperial de Niños Huérfanos de San Vicente Ferrer clausuró el sexto centenario de su fundación con la recepción de la medalla de oro. El Presidente de esta entidad, Juan Miguel Díaz, fue el encargado de representar a todos los homenajeados y expresar "la gratitud más honda y sincera por los galardones que hemos recibido". Díaz se mostró convencido de que "estos honores y distinciones serán, ciertamente, un acicate para un fecundo trabajo futuro para Valencia y para sus gentes".
Respecto al Regimiento de Caballería Ligera Acorazada Lusitania 8, Barberá lo tuvo claro: "Valencia siempre será la casa de este regimiento porque los valencianos lo consideramos como algo nuestro". La alcaldesa concluyó su discurso con la Gran Asociación de Beneficencia Nuestra Señora de los Desamparados que describió como "un colegio, singular y genuinamente valenciano, que se ha convertido en un centro moderno que ofrece a los valencianos una educación de calidad". La Banda Municipal de Valencia puso el broche de oro a la entrega de las distinciones.

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