16 de marzo de 2011
16.03.2011

Los diez "superéxitos" falleros

La SGAE conoce el repertorio de Fallas por las listas de las bandas y cuatro "espías" que saca a la calle

16.03.2011 | 01:00

Las Fallas también tienen su top ten musical. Diez superéxitos que inundan las calles estos días (de forma demasiado machacona, a juicio de la federación de sociedades musicales) y que se han convertido en la banda sonora de la fiesta. La lista no es estimativa o fruto de una improvisada encuesta. Es, de hecho, una clasificación oficial. La elabora la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) a partir de los listados de repertorios musicales que les envían cada año las bandas que participan en las Fallas. Además, es completada por cuatro espías de la SGAE que, distribuidos por diversos puntos de Valencia y a diversas horas de los recorridos oficiales, realizan una labor de seguimiento para ver qué pasodobles suenan más y, por tanto, a qué compositores (o herederos) se les ha de retribuir más en concepto de derechos de autor.
En esa lista fallera de la SGAE apenas hay sorpresas. Aparece una sola obra puramente josefina como es El Fallero, entran pasodobles emblemáticos como Valencia, Paquito "el Chocolatero", Amparito Roca"L'Entrà", así como obras menos conocidas por nombre pero cuya melodía suena a todos, ya sea Xàbia, Pérez Barceló, Ragón FalezCaridad Guardiola. En los diez superéxitos falleros tampoco falta el Himno de la Comunitat Valenciana, según la lista elaborada por la SGAE tras las Fallas de 2010 y que ayer pudo conocer este periódico.
La lista evidencia dos hechos. Primero: la antigüedad de las piezas más interpretadas. Siete de las diez canciones falleras por excelencia son anteriores a los años 30 del siglo pasado. Se comprueba así la falta de renovación sonora de las Fallas. Y segundo: apenas hay música puramente fallera (excepto El Fallero), y se utilizan pasodobles que igual sirven para Fallas como para otras fiestas populares o celebraciones tradicionales. Ésa es la gran diferencia con los Moros y Cristianos, una fiesta que tiene una banda sonora propia (las marchas moras y cristianas) identificada únicamente con ese ámbito festero.
En ese contexto debe entenderse la petición de la federación de bandas de fomentar "la promoción y creación de música fallera que aporte valor añadido a la fiesta", como sí ocurre en el mundo morocristiano, y su profusión de certámenes y encargos realizados por comparsas. Por ejemplo: que las filaes tengan marchas propias y las comisiones falleras no.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook