Lo ha explicado todo en una carta publicada en internet y la noticia ha corrido como la pólvora. Eso sí, la conductora de la EMT autora del texto prefiere seguir en el anonimato y justifica la carta "ante las especulaciones que se están generando a causa de mi encuentro con Rita (Barberá)".

El pasado 23 de junio, sobre las 20 horas, en plena huelga de la EMT, la conductora relata que recibe un mensaje del centro de control para realizar la regulación de final de línea en General Palanca frente a la casa de la alcaldesa. La empleada municipal bajó del vehículo para "estirar las piernas" y vio a la alcaldesa Rita Barberá salir de su patio acompañada de un par de personas. La conductora relata que desvió su mirada un momento y que se llevó una "gran sorpresa" al levantar la vista de nuevo "y encontrarla frente a la luna delantera del autobús con cara de indignación al leer la gran verdad que reza en nuestro eslogan reivindicativo 'Rita no paga a sus trabajadores. EMT'. Mientras quitaba las pegatinas con sus propias uñas, y alterándose por momentos, me pregunta: ¿Tú piensas que lo que pone aquí es verdad?¿Que yo no os pago? ¡Esto es demagogia!".

La conductora en cuestión asegura en su versión de los hechos que ella guardó silencio pero que, ante la insistencia de la alcaldesa, le dijo: "Yo creo que sobre ese tema debería hablar con mis representantes, no conmigo", y que fue en ese instante cuando "perdió los papeles". La carta continúa asegurando que Rita Barberá subió a la acera para acercarse más a la mujer y que "golpeándola tres veces en el hombro con el dorso de la mano" le dijo: "¿Cómo que no tengo que hablar contigo? Por supuesto que voy a hablar contigo porque eres tú la que tiene la culpa de que 200 de tus compañeros se vayan a la calle, eres una sinvergüenza, después de que estás cobrando 3.300 euros qué poca solidaridad tienes". A lo que la chófer le respondió: "Perdona, Rita, pero yo no cobro 3.300 euros". Al parecer, la réplica alteró a la alcaldesa, según afirma la conductora en el escrito, ya que Barberá "levantó el tono de voz" y añadió: "Mira, no quiero ni saber cómo te llamas. Lo que quiero es que te calles porque todo lo que dices son mentiras. Eres una mentirosa".

La empleada de la EMT confiesa que "ante esta falta de respeto ya no me pude contener más y devolviéndole los golpecitos en el hombro, contesté: 'Mira, Rita, aquí la única mentirosa que hay eres tú y todos los políticos, que por culpa de vuestra mala gestión estamos pagando todos los valencianos. Ni yo ni ninguno de mis compañeros estamos cobrando 3.300 euros. Págame los 3.300 y dejo que me rebajes un 15% no, un 20% si quieres". "Cobráis una media de 3.300 euros, sois unos sinvergüenzas!!", contestó la alcaldesa, según el texto.

Un inspector, de mediador

El escándalo no pasó desapercibido ya que el texto asegura que varias mujeres se acercaron ante los gritos para ver lo que estaba pasando. Sin embargo, Barberá se estaba dirigiendo a un inspector de la EMT que también estaba presente y que intentaba mediar en el conflicto. La solución pasó por que el inspector le ordenara a la conductora que subiera al autobús, cerrara las puertas y efectuara la salida. "Y aún sentada en mi asiento, antes de cerrar las puertas, Rita continuaba gritándome "¡mentirosa!, ¡sinvergüenza!".