04 de agosto de 2012
04.08.2012

Caja Madrid retorna a la ciudad el solar de un equipamiento al no poder construirlo

La entidad se compromete a urbanizar la parcela de Benicalap donde iba a hacer el centro de mayores

04.08.2012 | 02:33
Parcela de Benicalap donde Caja Madrid iba a construir el centro de mayores.

El esperado centro de mayores de Benicalap ha pasado a engrosar la lista de proyectos damnificados por la progresiva anulación de los programas de obra social de las cajas, en concreto, de Caja Madrid. Esta entidad y el Ayuntamiento de Valencia han rescindido de mutuo acuerdo el convenio que suscribieron en febrero de 2009 para la construcción de un centro de mayores en la calle Poeta Serrano Clavero, a pocos metros del edificio de Jubiocio, cuyas obras están por terminar.
Caja Madrid ha informado a la Concejalía de Bienestar Social de que le resulta imposible construir el centro ante "las vicisitudes económicas surgidas una vez producida la fusión de diferentes cajas y la creación de Bankia". Este proceso ha dejado a la entidad "sin disponibilidad económica para afrontar las obras objeto del convenio", asegura la caja.
Esta fue la respuesta que dieron los responsables de Caja Madrid al Ayuntamiento de Valencia cuando, después de cederle el solar municipal, los plazos transcurrían sin que se iniciaran las obras. La caja se comprometió en 2009 a construir, equipar y amueblar el centro en el plazo de dos años desde la cesión de la parcela, que se formalizó en marzo de 2010.
Para compensar al ayuntamiento por la renuncia a la ejecución del centro de mayores, Caja Madrid entregará al consistorio el proyecto de ejecución del referido centro, firmado por los arquitectos Felipe Santos Nicolás y Javier Serrano Pérez. Además, la entidad se compromete a realizar los trabajos de urbanización de la parcela de Serrano Clavero, cuya titularidad devuelve a la ciudad.
La parcela de 1.500 metros cuadrados fue cedida gratuitamente por 75 años a Caja Madrid.

Proyectos fallidos
En la ciudad hay varios equipamientos que se han quedado por el camino como consecuencia de la crisis, dejando solares vacíos en espera de destino. La semana pasada, Lubasa la empresa adjudicataria del aparcamiento de Ruaya -donde se hallaron los "vestigios de vida más antiguos de Valencia"- renunció también a la ejecución de la obra. En compensación se comprometió a rellenar la parcela y devolverla a su estado anterior.
Las obras del nuevo Mestalla estarían en el otro lado de la moneda del centro de mayores de Benicalap, puesto que Bankia mantiene el convenio de financiación para la construcción del estadio pese a la crisis del sistema financiero y a haber sido intervenida.
En épocas de vacas gordas, la obra social de Caja Madrid costeó varios proyectos en Valencia, como la restauración de la emblemática torre de Santa Catalina.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook