14 de agosto de 2012
14.08.2012
Urbanismo

El ayuntamiento y el Clínico intentan legalizar el edificio añadido a Medicina

La fundación promotora dice que la edificación de seis plantas y fachada acristalada no tiene impacto visual

14.08.2012 | 02:00

El estudio de detalle y el de integración paisajística del centro de investigación que se construye en la calle Menéndez Pelayo, empotrado en la fachada trasera del edificio protegido de la Facultad de Medicina, han iniciado esta semana el proceso de información pública. Es un trámite preceptivo para la concesión de la licencia de obras municipal. Lo llamativo del procedimiento es que el Ayuntamiento de Valencia y la entidad promotora, la Fundación de Investigación del Hospital Clínico, lo han iniciado cuando la estructura del edificio ya está prácticamente acabada y a un año cumplido de la licitación de las obras.

Las deficiencias en la tramitación de la licencia, han llevado al ayuntamiento a dar orden de paralización de las obras. La Fundación del Clínico ha anunciado que se reserva el derecho a ejercer acciones legales por los perjuicios que le ocasione la paralización.

El Ayuntamiento de Valencia exige ahora a la citada fundación un estudio de detalle y otro estudio de integración paisajística que se adapte a la normativa urbanística y a la revisión del PGOU en trámite y obliga a someterlo todo a un proceso de participación pública. Desde el 10 de agosto y durante un mes se podrán consultar ambos el expediente y presentar alegaciones.

Además, la fundación debe recabar el informe favorable de la Dirección General de Patrimonio de la Conselleria de Cultura por afectar al entorno de un bien de relevancia local.

Según el estudio de integración paisajística, el edificio de la fundación no altera el paisaje del entorno. Las figuraciones del futuro centro de investigación que incluye el estudio de paisaje dan idea del impacto visual que tendrá el centro de investigación de seis alturas sobre el resto de edificaciones.

La fachada totalmente acristalada del edificio proyectado contrasta visiblemente con la estética clásica de la facultad, catalogada como bien de relevancia local y recientemente restaurada. La facultad se construyó en 1918, según un proyecto de José Luis Oriol.

Pese al impacto visual de la intervención, el estudio paisajístico redactado por Ibela Arquitectura para la fundación del Clínico asegura que "la actuación no altera la iluminación de los recursos visuales ni crea deslumbramientos ni efectos que pudieran afectar negativamente a su perfección".

El estudio de paisaje, apunta que "no se disminuye la percepción de los recursos culturales ni afecta negativamente su significado histórico". La actuación que se propone -prosigue- "no difiere ni contrasta significativamente respecto del entorno donde se ubica, ni domina ni altera negativamente su composición o sus elementos ni por su extensión, volumen, composición, tipo, color o forma".

En consecuencia, los responsables del estudio de integración paisajística concluyen que el edificio se considera "integrado" en el paisaje por lo que entienden que "no se estima necesario establecer medidas de integración suplementaria".

El objetivo del estudio de detalle es justificar el "trasvase de edificabilidad no consumida" en la manzana delimitada por la avenida Blasco Ibáñez y las calles Menéndez Pelayo, Jaume Roig y Gómez Ferrer, la que ocupan la Facultad de Medicina y el Hospital Clínico.

El centro de investigación se construye sobre la parcela de la antigua cafetería del hospital y no supone incremento de edificabilidad, según el estudio de detalle.

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