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Comercios

Los vendedores del Paseo Marítimo se rebelan contra el recorte de horarios

Los puestos trabajarán a oscuras después de que el ayuntamiento les ordene cerrar a las 23 h. para no molestar a los vecinos con el ruido de los motores

Los vendedores del Paseo Marítimo se rebelan contra el recorte de horarios

Los vendedores del Paseo Marítimo se rebelan contra el recorte de horarios

Los vendedores de las casetas instaladas en el Paseo Marítimo, entre las playas del Cabanyal y la Malva-rosa, se han amotinado. En los últimos días, el Ayuntamiento de Valencia ha comunicado a los comerciantes de estos puestos que, a partir de ahora, tendrán que cerrar sus tiendas antes de las 23 horas de lunes a jueves, mientras que los viernes, los sábados y los domingos podrán hacerlo una hora más tarde, es decir, a las 24 h. Esta nueva limitación horaria en años anteriores no había marcado ningún horario específico, aunque la mayoría de los negocios solía cerrar antes de las 2 h. de la madrugada ha despertado el malestar y el rechazo del centenar de vendedores del Paseo Marítimo, puesto que, según aseguran, la franja horaria en la que más ingresos cosechan es, precisamente, la que va desde las 23 h. a las 02 h.

«La gente sale después de cenar y da un paseo por la playa, son las horas en las que más movimiento hay», indica Taoufik Gharsallaoui, dueño de uno de los puestos. «El ayuntamiento nos ha dicho que los vecinos se quejan por el ruido que hacen los motores eléctricos y que por eso tenemos que cerrar antes. Nosotros llevamos años pidiendo una instalación eléctrica para tener luz, pero dicen que sale muy caro, unos 300.000 euros según el ayuntamiento. Además, el año pasado ya nos tocó comprar generadores silenciosos», afirma Taoufik.

Con todo ello, los responsables de las 110 casetas que abrieron sus puertas el pasado 1 de junio las cerrarán el próximo 30 de septiembre se reunieron en la noche de ayer junto al mercadillo para decidir qué acciones emprender ante esta imposición horaria. De momento, los vendedores han pedido reunirse con la alcaldesa para exponerle, personalmente, la imperiosa necesidad de abrir los puestos más allá de la medianoche. Asimismo, según pudo saber Levante-EMV, los comerciantes también tienen previsto continuar trabajando pasadas las 23 horas, pero lo harán a oscuras, para que los motores eléctricos que funcionan como generadores de luz no estén en marcha y, por tanto, no impidan el descanso de los vecinos de la zona. No obstante, en el encuentro que anoche mantuvieron los comerciantes se barajaron otras formas de presión contra la decisión del ayuntamiento como, por ejemplo, una manifestación.

Según algunos de los vendedores, muchos de los restaurantes del Paseo Marítimo han trasladado su apoyo a estas reivindicaciones, ya que, a su entender, el tránsito de personas a esas horas puede incrementar la actividad de los establecimientos hosteleros ubicados junto a la playa.

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