La institución benéfica Casa Caridad presentó ayer en Madrid el proyecto de construcción de un centro sociosanitario en el barrio de Benicalap, que será pionero en la atención a personas enfermas o convalecientes sin recursos. Un centro que ha generado polémica y el rechazo de un grupo de vecinos, que considera la iniciativa perjudicial para la zona. Las obras, que tienen un presupuesto de casi cinco millones de euros, se paralizaron a primeros de este mes por las protestas de parte del vecindario que se opone a su construcción.

Con este nuevo centro, Casa Caridad pretende dar respuesta a un «vacío en la Administración», según declaró su presidente, Antonio Casanova, quien aseguró que el objetivo principal de esta iniciativa es crear un espacio para las personas desfavorecidas en el que se sientan «cuidadas y protegidas».

A la presentación del proyecto, celebrada en el Club Siglo XXI, que preside el expresidente de la Generalitat Eduardo Zaplana, asistieron representantes políticos y empresariales de la sociedad valenciana y madrileña, como la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, y el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri. Al acto también acudió la secretaria de Estado de Asuntos Sociales e Igualdad, Susana Camarero.

Barberá reafirmó en su intervención el respaldo del ayuntamiento a la iniciativa e insistió en que el nuevo centro ayudará a «plantar cara a la pobreza y a la exclusión social», por lo que reclamó el apoyo financiero de empresas, instituciones y fundaciones.

Para la alcaldesa, el proyecto coloca a la ciudad de Valencia «a la cabeza de la solidaridad». Un centro que, en su opinión, debe servir de ejemplo a otras comunidades «para contribuir a que España sea un país mejor». Barberá, que se ha manifestado en varias ocasiones en apoyo de esta infraestructura pionera con llamamientos a la colaboración y solidaridad de todos, aseguró que el suelo destinado al proyecto «no podía tener mejor uso», en referencia a la cesión por parte del consistorio del terreno en el que se construirá el centro, que tiene una superficie de más de 3.000 metros cuadrados.

El presidente de Bankia, José Inacio Goirigolzarri, elogió la «visión empresarial e innovadora» del proyecto, que cuenta con el apoyo de la entidad, y animó a los asistentes al acto de presentación a colaborar con Casa Caridad «por su labor y compromiso con los más necesitados», y por ser una institución que «da respuesta a una necesidad social».

El presidente de la institución, Antonio Casanova, subrayó la necesidad de contribuir con una obra social que en cuatro años ha realizado1,2 millones de actuaciones con personas necesitadas. «Creemos que la solidaridad no entiende de territorios», aseveró.

El centro del Benicalap tiene previsto empezar a funcionar en enero de 2016, y además del alojamiento para convalecientes contará también con un comedor social, una escuela infantil, albergue para familias y talleres ocupacionales.