El portavoz del grupo municipal socialista en el Ayuntamiento de Valencia, Joan Calabuig, cancelará el polémico fondo de pensiones de los eurodiputados que contrató cuando llegó a Bruselas y que el Parlamento Europeo ha radicado en Luxemburgo y está gestionado por una sicav (una especie de fondo de inversiones que tributa a muy baja rentabilidad). Calabuig registró el producto financiero en su declaración de bienes a primera hora tras publicar este periódico que no lo había hecho cuando fue ungido como candidato a la alcaldía en 2010.

Calabuig recordó que fue un plan que le ofreció el Parlamento Europeo cuando entró en 2004 y que aportó mensualmente unos 600 euros hasta que en 2008 dejó el Europarlamento para ser diputado en el Congreso. En total, según confirmó el propio concejal, aportó algo más de 20.000 euros durante este tiempo. Bruselas abonó una tercera parte del total, otros diez mil euros más.

El portavoz socialista aseguró que «no« tiene «ningún vínculo» con el citado fondo, y desconoce si le «reportará algún beneficio porque es muy residual y se desconoce la viabilidad para los próximos años». Asimismo, subrayó que no desea que «exista la menor sombra de duda sobre este tema».

«No tengo ningún interés en el fondo así que me doy de baja y de esta manera cerramos el tema», explicó Calabuig, y enfatizó que es «una persona honrada con una trayectoria clara y no quiero que nadie tenga la menor duda».

Recordó que en el momento en el que lo suscribió actuó «de acuerdo a la legalidad y a los procedimientos del Europarlamento». «Con ese fondo no tenía ninguna relación ni había vuelto a cotizar desde el momento en el que fui al Congreso», concluyó.