La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, se ha mostrado este lunes "absolutamente dispuesta" a "denunciar" al PSPV o a algunos de sus miembros si hay "indicios" en las acusaciones dirigidas hacia ella por el 'caso Emarsa' y en las intervenciones y declaraciones que la apuntan como "responsable" de la gestión de la depuradora de Pinedo y del agujero millonario detectado en esta entidad.

Barberá ha expresado esta decisión después de "aguantar" durante "años" algunas "insinuaciones" que "merman el prestigio" personal. En este sentido, ha censurado que "gratuitamente" se intente "bajo no sé qué paraguas de no sé qué libertad de expresión, acusar de cualquier hecho delictivo a otra persona simplemente por el hecho de deteriorar su imagen, su dignidad, su personalidad y su prestigio".

La primera edil ha realizado estas declaraciones tras participar en el izado de la Bandera Azul de la playa de Pinedo, preguntada por la petición que hizo en el pleno del consistorio del pasado viernes tras la interpelación sobre el 'caso Emarsa' que realizó el concejal socialista Pedro M. Sánchez.

La responsable municipal pidió en la sesión plenaria que se le facilitaran "todas las intervenciones" sobre el 'caso Emarsa' que ha realizado "en este mandato" el concejal socialista Pedro M. Sánchez y "todas las informaciones" del PSPV que se han ofrecido al respecto sobre este asunto "por si dieran lugar a acciones jurídicas o penales" como consecuencia de las acusaciones dirigidas hacia ella.

"Lo que no puede ser es, gratuitamente, intentar, bajo no sé qué paraguas de no sé qué libertad de expresión, que no es eso, acusar de cualquier hecho delictivo a otra persona simplemente por el hecho de deteriorar su imagen, su dignidad, su personalidad o su prestigio", ha planteado en primer lugar Rita Barberá, que ha señalado que aún no posee esa información porque se está buscando "en todas las actas".

Asimismo, ha indicado que "una vez que ha hablado la justicia es hora de que los demás nos dejen", al tiempo que ha precisado que la petición que ha hecho no se trata de "amenazas" sino de apelar al "derecho a la defensa". "Confunden amenazas con el derecho a defenderse", ha apuntado la responsable municipal.

Barberá ha afirmado, a continuación, que está "absolutamente dispuesta, después de aguantar dos años, tres, los que sean, insinuaciones que merman el prestigio de cada uno a que por vía civil o por vía penal, cuando lo estudie quien lo tenga que estudiar --un despacho de abogados, ha matizado--", actuar "si hay indicios para en alguno de los aspectos se pueda denunciar".

"Si lo hay, denunciaré y si no hay, pues me aguantará. Al final, resulta que los políticos, a veces, no tenemos ni derecho al honor", ha manifestado la alcaldesa finalmente.