Los presupuestos centraron el pleno municipal celebrado ayer, aunque la corrupción tuvo también un espacio destacado y el vicealcalde fue, sin intervenir, el centro de las miradas por su imputación en el caso Nóos. La sesión, no obstante, también tuvo una anécdota que por primera vez en mucho tiempo arrancó los aplausos de las bancadas. La protagonizó la concejala Mayrén Beneyto cuando, tras sus discrepancias con el socialista Salvador Broseta a cuenta de la Declaración de Florencia, le regaló un libro por su cumpleaños y le dio dos besos.

Uno de los debates que más sorpresa causó fue el referido a la Albufera. El grupo socialista y Compromís presentaron mociones para que el consistorio solicitara a la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) aportaciones de agua para la Albufera. Su nivel actual está 27 centímetros por debajo de la cota cero y debería estar 20 centímetros por encima. El concejal Vicente Aleixandre, no obstante, aseguró que todas las peticiones posibles ya están hechas y acusó a la oposición de crear alarmismo diciendo que «la Albufera se muere». Así pues, con su vehemencia habitual, rechazó la moción y ni siquiera presentó una alternativa, como parece que estaba previsto.

También se habló de las antenas de telefonía móvil, que según EUPV y Compromís camparán a sus anchas sin que el ayuntamiento haga nada por evitarlo, y eso que, según explicó Joan Ribó, hay gente que tiene hipersensibilidad a las ondas radioeléctricas y no puede vivir en la ciudad. Con la nueva legislación, las empresas pueden hacer lo que quieran, sin pedir licencia de actividad ni informe medioambiental, añadió Amadeu Sanchis. Pero el concejal popular Félix Crespo cree que todo esto es «alarmismo» innecesario, pues no está demostrado efecto alguno sobre las personas y el ayuntamiento seguirá vigilante en lo que le compete.

Esquerra Unida presentó una moción en la que proponía la rehabilitación de la Alquería del Moro (Benicalap) y la cesión de la la Alquería de la Torre por parte del Valencia C. F. Amadeu Sanchis propuso un plan consensuado con los vecinos para acordar usos públicos de ambos inmuebles. El concejal Alfonso Novo, por su parte, aseguró que estos edificios tienen diferentes situaciones que se están abordando.