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Trabajos de reurbanización del barrio

Comerciantes de Russafa registran pérdidas de hasta el 70 % por las obras

Los trabajos se centran ahora en la calle Literato Azorín con negocios abiertos entre vallas y andamios

Comerciantes de Russafa registran pérdidas de hasta el 70 % por las obras

Comerciantes de Russafa registran pérdidas de hasta el 70 % por las obras

Son conscientes de que las obras siempre generan molestias, pero aseguran que los trabajos de reurbanización del barrio de Russafa están perjudicando gravemente al comercio local. En las calles que en la actualidad se encuentran en obras „como Literato Azorín„ los comerciantes reconocen pérdidas del 50% de media que se disparan hasta el 70% en los locales de hostelería. Eso, los que cuentan con una clientela fiel que decide dejar a un lado las molestias propias de unas obras de esta envergadura y seguir acudiendo al comercio de siempre. Los locales más perjudicados por la crisis económica han bajado la persiana. Directamente. Y las cifras se repiten en aquellas tiendas ubicadas en calles ya reformadas donde las máquinas y los operarios ya pasaron hace tiempo. Ahora bien, los propietarios de los negocios que consiguieron salvar este periodo conflictivo de obras tampoco están del todo contentos. El barrio ha quedado mucho mejor, pero ellos se han quedado sin zona de carga y descarga y reponer los productos se ha convertido en casi una misión imposible.

La Conselleria de Infraestructura, Territorio y Medio Ambiente ha ejecutado las obras de urbanización del barrio de Russafa en un 80% y los trabajos se centran ahora en dos manzanas de la calle Literato Azorín. Y ahí reside la principal queja. Y es que, mientras en otras zonas los trabajos se han ejecutado por tramos, la mitad de la calle Literato Azorín está ocupada ahora por operarios, grúas, tubos, cables, arena, andamios, pasarelas, vallas y excavadoras de todo tipo. Eso sí, el grueso principal de las quejas en esta calle se centra en el retraso de unos trabajos previstos para verano que, sin embargo, arrancaron en septiembre. Y es que la mayoría de los vecinos y comerciantes asumen las molestias «propias» de las obras, pero protestan por la «falta de sensibilidad e interés» del ayuntamiento y de la conselleria que no han previsto «medidas de apoyo al comercio. Por lo menos, que nos rebajen los impuestos los meses que duren las obras porque las pérdidas que estamos teniendo son brutales».

Plazos de fin de obra

En el tramo en obras de Literato Azorín hay todo tipo de comercios. La mayoría suspira al pensar las pérdidas que está teniendo su negocio. «El cliente de paso ha dejado de existir. Nosotros nos mantenemos gracias a una clientela fiel, pero lo estamos pansando mal, la verdad», asegura Raúl Martínez, gerente de la Hamburguesería Bufit. La misma situación atraviesa la Vinacoteca Cuvée, que reconoce pérdidas del 50%, y la tapicería de al lado, que da una cifra similar. El restaurante La Conservera volvió de verano con la esperanza de mantener las mismas cifras registradas desde su reciente apertura, pero no ha sido así. «Nos mantenemos gracias a los fines de semana», reconocen.

Ahora su preocupación se centra en que se cumplan los plazos previstos, algo que creen «imposible». «Nos dijeron que la obra estaría finalizada en diciembre, pero ya nos han dicho que es más que probable que dure hasta Fallas o incluso más», concluyen.

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