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Barón Cárcer

"Hay más temblores; nos dijeron que los apuntáramos pero nadie nos pide los datos"

En las oficinas de Barón de Cárcer exigen mediciones en más edificios, mientras los vecinos muestran grietas en sus viviendas por «vibraciones que duran años»

"Hay más temblores; nos dijeron que los apuntáramos pero nadie nos pide los datos"

"Hay más temblores; nos dijeron que los apuntáramos pero nadie nos pide los datos"

«Los temblores van a más. Hay más frecuencia y algunos son de mayor intensidad». En el edificio número 48 de la avenida Barón de Cárcer, los empleados de diversas empresas toman nota de las vibraciones que registran las plantas más altas de esta calle desde hace semanas.

Así lo indicaron los agentes de policía y de bomberos que acudieron a revisar el edificio cuando comenzaron los temblores. Y las trabajadoras que acuden a diario a este bloque lo cumplen a rajatabla. Al menos las de la empresa de limpieza Soldene SA (en la novena planta) y las de la asociación Aspas, en el undécimo piso. Y no son las únicas. Así, y de forma minuciosa, apuntan en un folio la hora exacta de la vibración, además de añadir un 2 (si se trata de dos temblores muy seguidos) o de especificar si la vibración ha sido floja o fuerte. Sin embargo, nadie ha pasado a recoger los resultados.

«Nos gustaría que aquí también se realizaran mediciones, ya que solo se han hecho en los edificios públicos [Conselleria de Bienestar Social y Servef]. Una vez descubierto el origen, deben actuar de inmediato porque a nadie le hace gracia trabajar en estas condiciones. Intentas no obsesionarte y recordar que nos han dicho que no hay grietas, que el edificio es seguro y que no existe riesgo alguno pero...», asegura Ana García, una de las empleadas de Soldene SA tras asegurar que el pasado día 25 se registraron 15 temblores en su horario de trabajo, de 9 a 15.30 horas. Eso sí, el minucioso registro de los temblores solo se realiza por la mañana. Al menos, en esta empresa. En la asociación Aspas „entidad que trabaja con personas sordas„ añaden que, por las tardes, el centro recibe a grupos de niños y que más de uno también ha notado el temblor. «Le restas importancia porque no quieres ser alarmista, pero esto no es normal y hay que solucionarlo ya», explican, tras afirmar que en esta sede también apuntan las horas y minutos exactos de las vibraciones, aunque reconocen que «se nos pasa alguno, porque no haríamos otra cosa más que apuntar».

Desde la Entidad Mediadora de Adopción Internacional (Adecop) -ubicada en la novena planta del mismo edificio- especifican que ya consideran los temblores «algo habitual de este edificio», algo que siempre han achacado «al paso de los autobuses que circulan a gran velocidad».

«Se mueve hasta la cama»

Ahora bien, si la situación es «preocupante» en aquellos edificios empleados como oficinas, se torna «insostenible» en las plantas más altas de los bloques de residentes. Así lo asegura Dolores, vecina del noveno piso del número 41 de la avenida Barón de Cárcer, tras asegurar que por la noche, cuando pasan los autobuses «vibra hasta la cama». Esta vecina afirma que temblores ha habido «siempre» aunque reconoce que se han intensificado «en las últimas semanas». «Tengo grietas en toda la casa, aparte de los balcones... que están en un estado...», explica la mujer. Y añade: «Como un día se caiga uno de los barrotes del balcón ya veremos a ver, pero ya reformé la casa hace tres años y las grietas aparecen otra vez. Cada vez que hacen un aparcamiento nuevo hay más temblores. Es insoportable».

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