Medio centenar de trabajadores de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) recibieron con una sonora pitada y gritos de «corruptos, ladrones y mentirosos» a la comitiva oficial que inauguró la nueva línea de Metrovalencia hasta Riba-roja. El primer viaje en la recién estrenada «Línea 9 Riba-roja-Alboraia» coincidía con la primera hora de los paros convocados por todos los sindicatos de FGV en protesta por el retraso en la firma del XII convenio colectivo. Para el viaje inaugural condujo el tren un técnico de línea, en lugar de un maquinista, aunque es un detalle habitual en las inauguraciones de nuevas líneas.

La pitada no cesó de oirse como un peculiar hilo musical de fondo durante los parlamentos de Alberto Fabra, Isabel Bonig y Francisco Tarazona e, incluso, durante las declaraciones de Fabra ante los periodistas.

La primera jornada de huelga discurrió ayer con «normalidad» aunque con las habituales aglomeraciones en los andenes debido a la reducción de servicios al 55%. Según fuentes oficiales de FGV el seguimiento de los paros fue del 36%, aunque fuentes sindicales de FGV elevaron al 80% el seguimiento de la huelga que tuvo un apoyo «mayoritario». Los paros continúan hoy de 12.30 a 15 horas.