Pagar por aparcar el coche en la calle. Para acabar con la falta de aparcamiento en la ciudad, la Concejalía de Circulación y Transportes que dirige Alberto Mendoza prevé la instalación de zona naranja en al menos siete distritos de la ciudad lo que afectará a un mínimo de 27 barrios. Y es que a dos meses de las elecciones, el ayuntamiento ha decidido sacar a concurso la gestión de la ORA y con ella, la previsión de triplicar el número de plazas de pago con más de 10.500 estacionamientos que se sumarán a los 5.557 existentes distribuidos en las zonas azul y naranja de la ciudad. De esta forma, el ayuntamiento aprobó ayer el nuevo pliego de condiciones del servicio.

El objetivo se centra, sobre todo, en implantar zonas de aparcamiento para residentes (la denominada zona naranja) en distintas áreas de la ciudad, más allá de Ciutat Vella, el único distrito que, en la actualidad, cuenta con este sistema. Es más, el pliego de condiciones especifica que la previsión es que la zona naranja cuente con 9.000 nuevas plazas para residentes en «los ensanches de Valencia (barrios de Russafa, Pla del Remei, Gran Vía, El Botànic, La Roqueta, La Petxina y Arrancapins) y en los distritos de Camins al Grao (Ayora, Albors, la Creu del Grao, Camí Fondo y Penya Roja): Zaidía (Marxalenes, Morvedre, Trinitat, Tormos y Sant Antoni); Benimaclet (Benimaclet y Camí de Vera); Rascaña (Orriols, Torrefiel y Sant Llorens); Algirós (Isla Perdida, Ciutat Jardí, l'Amistat, la Vega Baja y La Carrasca), etc» ya que «necesitan una regulación del estacionamiento con preferencia a los residentes, dado el déficit de plazas existentes y la importante presencia de vehículos aparcados ilegalmente, esencialmente en doble fila». Respecto a la zona azul, la previsión es ampliar en 1.500 el número de plazas. Eso sí, para alcanzar las nuevas 10.500 plazas previstas el ayuntamiento concede un plazo de ocho años, es decir, lo que durará el nuevo contrato de adjudicación.

Ahora bien, en el informe se especifica que «en todas aquellas zonas, barrios o calles en las que el ayuntamiento estime oportuno establecer la regulación de plazas» el número de las mismas deberá ser igual o inferior «al 60% del total de plazas reguladas en la ciudad» y deja en manos de la empresa que resulte adjudicataria del contrato la elaboración de un estudio completo de la zona.

La gestión del servicio sale a licitación por 67 millones de euros (IVA aparte) con un valor estimado del contrato de más de 83 millones y una duración de 8 años, con posibilidad de prórroga.

Más de 90 millones en 8 años

La previsión del ayuntamiento es que el próximo año la ciudad cuente con 50 nuevas plazas en zona azul y 1.400 en zona naranja, cifras que aumentarán durante los años siguientes. El mayor aumento se prevé para 2018 al sumar 600 plazas en zona azul y 2.900 en zona naranja. De esta forma, los ingresos del ayuntamiento también van en aumento ya que el informe estima recaudar, en ocho años, más de 7,8 millones de euros por los nuevos estacionamientos en zona azul y más de 5,4 millones por los de la zona naranja. En total, sumando las plazas existentes y las que están por venir, el consistorio prevé unos ingresos totales que superan los 90 millones de euros en ocho años.

Las tarifas de las zonas de pago varían en función de donde se encuentren. De esta forma, en la zona azul del centro y los ensanches se paga 1 euro la hora, mientras que en el resto de la ciudad la tarifa es de 0,80 euros. En la zona naranja hay tarifas de 0,60 euros; 1,70 y 2,80 euros para residentes, mientras que una persona que estacione en zona naranja y no disponga de la pertinente tarjeta debe abonar 2,10 euros la hora.