23 de marzo de 2015
23.03.2015
Mejoras

La Catedral aplazará la reparación de las goteras al no ser "urgente"

"Cuando haga buen tiempo" se inspeccionará la cúpula con prismáticos para detectar las grietas

22.03.2015 | 22:38
La Catedral aplazará la reparación de las goteras al no ser "urgente"

Las goteras que han aparecido en la Catedral de Valencia tras las últimas fuertes lluvias de esta semana esperarán a ser reparadas un tiempo. Las filtraciones de agua, que se dieron durante las precipitaciones racheadas del jueves y viernes y que obligaron a colocar cubos detrás del altar mayor, solo se producen cuando llueve con viento del norte, como insistió ayer el canónigo encargado de patrimonio artístico de la Seo, Jaime Sancho.

Por esta razón, «no es urgente» actuar para reparar el goteo, que ayer ya había cesado. «Aunque ayer -por la noche del sábado- hubo tormenta, la lluvia cayó de manera vertical, no de lado, como el otro día. Por esto no se han vuelto a producir las filtraciones», explicó el canónigo. De hecho, durante la misa dominical de ayer ya no se observaban los cubos de plástico que el sábado lucían bajo la cornisa que une el altar mayor con la cúpula absidial. En su lugar, el coro cantaba bajo los fresos de los famosos ángeles músicos.

«Cuando haga mejor tiempo, con calma, ya miraremos de dónde proviene la grieta», indicó Sancho. Para ello, los encargados del mantenimiento y de estas reparaciones se proveerán de prismáticos, para poder observar a varios metros de distancia e identificar la localización de la grieta, «aunque será muy difícil».

Como indicó el arquitecto responsable de la restauración de la Seu, Salvador Vila, para solventar el problema bastaría con sellar las juntas de los ventanales de la cúpula. La sequedad en la unión de estas grandes vidrieras es la que ha provocado la aparición de fisuras, según los responsables. La última vez que se realizó una actuación en la cúpula fue a finales de los años 70. Para sellarlas habría que desplegar un complejo andamio que llegara hasta los más de 40 metros de altura que tiene el cimborrio de la Catedral.

El canónigo insistió en que estas goteras se dan solo en circunstancias muy particulares, cuando se unen unas determinadas condiciones meteorológicas, y que la catedral está «constantemente» vigilada y con trabajos de mantenimiento, por lo que no es «alarmante».

Preocupación por el patrimonio
La plataforma cívica Paco Leandro, quien denunció la presencia de humedades en la Basílica de la Mare de Déu hace pocas semanas, quiso mostrar ayer su preocupación por la falta de mantenimiento de edificios históricos de la ciudad. «La Basílica es un ejemplo, pero hay decenas más», señalaron desde el colectivo.

«La Catedral está muy bien conservada, pero las goteras que han aparecido en el altar mayor son un indicio para recordarnos la falta de mantenimiento general de muchos bienes inmuebles históricos de la ciudad», lamentaron. «El desprecio por la conservación del patrimonio es un mal endémico valenciano», criticaron.

Entre los inmuebles más afectados por esta situación, fuentes de la plataforma citaron la Alquería del Moro, «en completo estado de abandono», la fábrica de estilo neomudéjar Ceramo, Bombas Gens, de art déco, o la casa natalicia de San Luis Beltrán, «que cualquier día se viene abajo». «Hay que reclamar más atención y despertar las conciencias de los responsables de la conservación patrimonial, si no estamos condenados a perderlo», sentenciaron las mismas fuentes.

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