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Entrevista | Roberto Ruiz

"Desde hace tiempo tenemos gente de sobra para hacer una directiva de JCF"

El cabeza visible de EU considera más útil para las fallas que éstas continúen en el ayuntamiento «y que éste se limite a gestionar sin politizar y con sentido común»

"Desde hace tiempo tenemos gente de sobra para hacer una directiva de JCF"

"Desde hace tiempo tenemos gente de sobra para hacer una directiva de JCF"

Sus primeros pasos falleros los dio de niño en En Plom-Guillem de Castro «con el padre de Manolo Niza, que era quiosquero». Después se marchó a Pío XI-Fontanares y fue uno de los refundadores de Manuel Simó-Jacinto Labaila, comisión en la que continúa.

Usted lleva toda la vida en la fiesta, pero la marca Esquerra Unida es casi invisible.

Es probable que, efectivamente, el partido haya incidido en otras prioridades. Hay que estar en muchos sitios y hay una escala en la que el empleo, la sanidad, la economía... han sido una preocupación mayor para el partido. Pero en los últimos seis o siete años sí que nos lo hemos tomado más en serio. Yo empecé en el PCE en el año 1965 y me enorgullece recordar, por ejemplo, a Ramón Moncholí, todo un ejemplo de ser comunista y un gestor impecable.

En la asamblea siempre he intentado actuar cuando realmente hacía falta. He visto demasiadas veces el concepto de intervenir por intervenir. Y la asamblea acaba diciendo: «Ya están los de siempre».

¿Puede confirmar que los falleros no son todos fachorros de derechas, como tantas veces se ha escuchado desde la izquierda, sean cuales sean las siglas?

Se ha dicho tantas veces que las fallas son un reflejo de una sociedad en la que hay personas de todas las tendencias políticas, que no entiendo cómo aún se puede pensar eso. En nuestro partido hay infinidad de falleros, tanto afiliados como simpatizantes. Los que somos falleros nos reunimos con regularidad. Tenemos nuestro «grupo». No sólo existo yo. Le hablaría de Ada, de Parrilla, Ignacio... por no hablar de nuestro cabeza de lista, Amadeu Sanchis, cuya vinculación con la Semana Santa es conocida.

¿Tantos como para, por ejemplo, formar un equipo directivo en la Junta Central Fallera?

Sin ninguna duda. En el partido tenemos equipo de sobra para hacer una directiva. Pero nuestra JCF tendría en sus cargos de responsabilidad personas totalmente independientes.

Pero los análisis dicen que, en caso de un pacto de izquierdas, la JCF la llevaría Compromís.

No son partidario de pelar el oso. Esperemsa a los resultados y luego ya veremos. Si hay pactos, dependerán de las negociaciones. Nadie es, ahora mismo, más que nadie. Lo que sí que tengo claro es, como he dicho, que en Esquerra Unida tenemos gente preparada para llevar las fallas y el resto de fiestas.

Ahora es tiempo de programas y promesas.

Si, y no me gusta. Soy fallero desde niño y conozco la fiesta lo suficiente para saber que no es una cuestión de un programa. Eso lo hacemos todos. A ver: ¿quien no quiere un mejor Museo Fallero, una mejor Exposición del Ninot, un mayor impulso al teatro...?. Lo que debemos hacer es que la fiesta fluya, atender a sus problemas y solucionarlos con sentido común.

¿Con la Junta Central Fallera dentro o fuera del ayuntamiento?

Donde quieran los falleros. Pero, sinceramente, creo que las fallas no estarán mejor fuera. No se puede pensar en este tema por una cuestión coyuntural u oportunista. Por lo menos, a corto plazo. Parto de una base: no creo que haya tanta inquietud en el mundo de las fallas por marcharse del ayunamiento. Y a partir de ahí, hay que pensar que una infraestructura independiente no se hace de un día para otro.

Se dice que en el ayuntamiento se politiza la fiesta

Según lo que entendamos politizar la fiesta y donde pongamos ese listón. Las cosas son mucho más fáciles si desde el ayuntamiento se gestiona bien, interviniendo sólo para satisfacer las necesiades. Nosotros tenemos ese aspecto muy claro.

¿Se convocaría un congreso fallero?

Sólo si lo piden los falleros. Nosotros, desde la Junta Central Fallera, no lo debemos hacer. Es la asamblea quien debe hacerlo si hay inquietud para ello. También soy de la opinión de que el Reglamento Fallero es una herramienta muy valiosa y que se puede modificar, mediante el consenso y la participación y ni siquiera tener que recurrir a la maquinaria de un congreso. De la misma manera que digo que el reglamento de la JCF nos tiene muy atados y que bien se nos podría ayudar desde la Generalitat, esa entidad que tan poco ha hecho por las fallas, para ayudarnos a poder derogarlo sin que sea ilegal. No puede ser que la asamblea no tenga más poder por una cuestión formal.

¿Qué le daría a la asamblea?

Por ejemplo, la posibilidad de votar los presupuestos de la JCF y poder participar en la distribución de los conceptos. ¿Por qué no hay más a cultura y menos a protocolo? Nosotros hemos insistido mucho en estos años en que no podía haber un apartado de «gastos varios» tan grande y tan poco claro.

Usted es de izquierdas, pero no es un revolucionario de estéticas.

En ese sentido me considero clásico y cuando he formado parte del jurado de la falla municipal he mostrado mi preferencia por unas fallas que sean reflejo de la fiesta y que contenten a una mayoría del público y de los visitantes. Las de ahora de Manolo García nos han permitido vivir una nueva época de esplendor.

No hay programa electoral que no reclame potenciar esto o lo otro o fomentar aquello o lo de más allá. ¿En el caso de EU?

Un aspecto que nos preocupa mucho es la figura del artista fallero. Haríamos para que hubiera, con fondos públicos, un plan de empleo para dar un aprendizaje digno de la profesión. Que no todo es utilizar la tecnología. Mal andaremos si no le sentamos bien las bases a los que quieren ser profesionales, sin tener claro desde cómo serrar la madera o encolar o llevar bien la administración económica de un taller. Hay muchas cosas por hacer en la fiesta.

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